Entorno Económico

¿México en la lista negra de EUA?

México acaba de ser incluido en la lista donde EUA suele colocar a aquellos socios comerciales que deben ser monitoreados respecto a sus prácticas cambiarias y políticas macroeconómicas.

México acaba de ser incluido en la lista donde EUA suele colocar a aquellos socios comerciales que deben ser monitoreados respecto a sus prácticas cambiarias y políticas macroeconómicas. Así, nuestro país ahora se encuentra flanqueado en el mismo reporte, como objeto de seguimiento y monitoreo, por China, Corea y Tailandia, entre otros. Tal como es la regla dentro del reporte de “Políticas Macroeconómicas y Cambiarias de los Principales Socios Comerciales de EUA”, México seguramente continuará siendo monitoreado hasta que los “focos rojos” se apaguen. ¿Cuáles son esos focos rojos? y ¿cuánto tiempo permanecerá México en la “lista negra”?; a continuación las respuestas desde mi punto de vista.

Las autoridades de la Secretaría del Tesoro de EUA se enfocan en los 20 principales socios comerciales de EUA y periódicamente los hace pasar a través del tamiz de tres criterios: Primero, busca identificar la presencia de una intervención persistente y unilateral en el mercado de divisas. Segundo, alerta la presencia de superávits en cuenta corriente de al menos el 2% del PIB durante un período de 12 meses. Tercero, considera como significativo la existencia de un superávit comercial bilateral con EUA si se eleva a al menos 20 mil millones de dólares en un período de 12 meses.

Una vez establecido lo anterior, es importante aclarar que los “focos rojos” que México encendió no están relacionados con su política cambiaria. Por el contrario, en su extenso reporte, la Secretaría del Tesoro reconoce que nuestra nación ha intervenido en los mercados cambiarios de manera mínima desde 2017. De hecho, se reconoce que “casi todas las intervenciones llevadas a cabo durante la década anterior han sido ventas de divisa extranjera que han apoyado (fortalecido) la moneda”. Es decir, no solo se aclara que México no está bajo sospecha de manipulador cambiario, sino que cuando ha intervenido, ha fortalecido al peso frente al dólar y no viceversa (esto último sí podría haber sido una razón de sospecha).

México entra a monitoreo debido a que actualmente reporta un significativo superávit en cuenta corriente y un también significativo balance comercial con EUA. Es decir, se debe a que nuestro país “cae” en los casos dos y tres de los criterios arriba mencionados.

¿Cuánto tiempo permanecerá ahí? Usualmente los países incluidos en tal lista de monitoreo permanecen en ella hasta que puede constatarse que los motivos por los que ameritaron monitoreo se desvanecen, de tal forma que pueda concluirse que se trató de eventos meramente transitorios. En este sentido, creo que no deberá sorprendernos que México permanezca en la lista por buena parte del presente año y no deberíamos descartar un periodo más prolongado.

Lo anterior se deriva de que tales superávits significativos tanto en cuenta corriente como en balanza comercial se asocian estrechamente con la coyuntura económica en ambos países. Es decir, en una profunda divergencia en la recuperación de las demandas interna y externa en México (la primera claramente más deprimida), lo que ha dado lugar a los amplios déficits. Lo anterior se ve reforzado por las pujantes remesas que continúan saliendo de EUA y teniendo como destino a México.

De lo anterior puede deducirse que muy probablemente México permanecerá en la lista mientras que exista la profunda disparidad en ritmos y fuentes de recuperación económica. Lo anterior podría tomar todavía bastantes trimestres, a la luz de la ausencia de un motor interno de recuperación, entre otros factores. En este mismo sentido, el reporte de la Secretaría del Tesoro es claro en subrayar que “el mercado laboral ha sido fuertemente impactado (en México) y el deterioro del clima de inversión muy probablemente seguirán afectando las fuentes domésticas de crecimiento, manteniendo a la cuenta corriente por arriba de su nivel promedio de largo plazo”. Adicional a lo anterior, el reporte también agrega que la austeridad fiscal en México será otro factor de afectación para la demanda interna y limitará el rebalanceo externo.

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