Post-verdad Digital

Dante no controla Nuevo León y Jalisco

Movimiento Cuidadano le debe su posicionamiento actual a los gobernadores de Jalisco y Nuevo León, quienes tienen más peso que el líder del partido naranja.

Dante Delgado, líder del partido Movimiento Ciudadano (MC), afirmó esta semana que no irá en alianza en contra de Morena en 2024. Su estrategia es mantenerse como el partido bisagra que puede inclinar la balanza a un lado u otro. Dante sabe lo que vale esta posición, ya que pudiese ser la diferencia entre dar el gane a una u otra corriente. Según él, es de este juego de donde viene su poder político actual.

Sin embargo, lo que debería de pensar el señor Delgado es de dónde viene su poder en realidad. La respuesta sería: de la gente a la que su partido representa. ¿Y cómo es esa gente? Pues son los ciudadanos de dos de los estados más ricos del país, con más empresas, con las mayores clases medias e ingresos per cápita y, por su puesto, con niveles educativos superiores a la media nacional, podría decirse que el movimiento naranja gobierna a un sector importante de la sociedad fifí mexicana, mismo grupo poblacional que se ha visto constantemente vilipendiado desde la presidencia y donde las encuestas muestran el menor nivel de aceptación del Ejecutivo nacional.

De hecho, es tan diferente el electorado en estos estados, que le dieron la oportunidad al propio Movimiento Ciudadano, con sus políticos millenials y su mensaje antiestablishment, de gobernarlos con tal de que hubiera un cambio para bien. Fuera de estos dos bastiones, los resultados electorales del movimiento naranja son bastante bajos.

Aunque la realidad más aplastante es que Dante Delgado NO ganó las elecciones de Jalisco y Nuevo León, fueron Enrique Alfaro y Samuel García, y lo hicieron vendiendo su postura de oposición al gobierno federal, incluso Alfaro y sus acciones de gobierno han sido un ícono de lo que es ser oposición. Más bien, a ambos gobernadores les debe Movimiento Ciudadano su posicionamiento actual. Entonces ¿cómo pretende Dante Delgado dictar las reglas en un partido que de facto no controla por el simple hecho de que sus gobernadores tienen más peso político real y estructura que él? No lo sabemos.

Cuando menos, sería bueno que volviera a evaluar la estrategia a seguir rumbo a 2024, tomando en cuenta que las clases medias suelen tener un voto un poco más razonado y en el caso de una elección presidencial tan polarizada, como será la de 2024, es probable que hagan uso del voto útil en favor de una alianza que pueda presentar batalla ante Morena, por encima de apoyar a un partido que no tendría ninguna oportunidad de ganar y que solo divide los votos de la oposición. Así que el escenario en que MC gane legisladores locales y federales, pero tenga pocos votos presidenciales en los estados que actualmente gobierna es muy real, sobre todo porque los importantes empresarios locales impulsarán esta tendencia, si tal es el caso, el candidato que proponga MC podría pasar a un segundo plano ante la oportunidad de los votantes de responder a un gobierno que los ha afectado.

Con sus declaraciones del martes, Dante nos muestra que, ante la lejanía de la elección presidencial, él considera que la mejor estrategia es comenzar a vender caro su amor y posicionamiento al mejor postor. Por lo que previsiblemente será hasta el último minuto, en el momento que más provecho pueda sacar de su decisión, cuando conozcamos su verdadero color. Sabremos si se trata de un político oportunista más, cuyo liderazgo se rinde ante el dinero, la fama y el poder, o si verdaderamente es un opositor que tiene en su partido un mejor proyecto para México que el actual gobierno.

Lamentablemente, este juego de indefinición política, ya nos deja un sabor de boca a mezquindad y egoísmo. Vale la pena recordarle a Dante Delgado que los electores de Nuevo León y Jalisco no son suyos y no los debe traicionar; veamos que sigue.

En otras latitudes digitales…

Más de uno me ha preguntado ¿quién gano en redes, Johnny Depp o Amber Heard? La respuesta es Johnny Depp, pero no por mucho. Con datos de los últimos treinta días y provenientes de todos los países del mundo, observamos que Depp tuvo un total de 5.1 millones de menciones, que generaron 121.7 millones de interacciones. Heard tuvo 5.2 millones de menciones, que generaron 124.1 millones de interacciones.

En el sentimiento, Depp tuvo un share de 17.1 por ciento de menciones negativas y 8.7 por ciento, de positivas. Por su parte, Heard tuvo 22.3 por ciento de negativas y 5.9 por ciento de menciones positivas. Lo que deja a Depp un poco mejor parado en el sentimiento ante la opinión pública digital en todo el mundo en términos cuantitativos; en la parte cualitativa, los mensajes sí son más negativos para Amber Heard que para Johnny. En mi opinión, el tema adquirió muchos más intereses, reacciones y sobre todo significado, que el de un simple pleito conyugal entre estrellas de Hollywood.

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