Javier Murillo

El mono telépata

La tecnología implementada por Musk deberá seguirse a detalle en 2022, un mono con electrodos en su cerebro pasó de la ficción a la ciencia.

En abril de este año, el empresario “terrible”, Elon Musk tuiteó entusiasmado que un mono macaco estaba “literalmente jugando un videojuego telepáticamente usando un ‘chip cerebral’. No por nada, el medio The Economist, en su editorial sobre las tecnologías emergentes del 2022, pone a esta tecnología como una de las que hay que seguir el próximo año.

Recuerdo que hace años hice mi primera columna relacionada con Neuralink y hablaba precisamente del concepto de negocio de la empresa y de las implicaciones que tendría en el futuro esta tecnología. Pues ya nos llegó ese futuro en la forma de un mono con dos pequeños juegos de electrodos en su cerebro.

Los científicos ya lograron que las señales de los electrodos conectados al cerebro de un animal se transmitan en forma inalámbrica, para después ser decodificadas por una computadora cercana y que eventualmente le permitan al mono mover la paleta en la pantalla de un juego de ‘Pong’, usando el pensamiento para aplicar la voluntad del ciber macaco. Este avance es comparable con el viaje de los primeros animales al espacio, solo que en esta época, estamos vacunados y ya nos sorprenden menos los avances tecnológicos.

Tenemos que guardar la calma, esto no implica que en el 2022 nos van a conectar electrodos para hacer mejor nuestro trabajo, lo que quiere decir es que la idea ya pasó de ser ciencia ficción, a ciencia, y ya está en la fase de tecnología. Lo que sí sucederá el próximo año es que se comiencen a probar estos dispositivos en humanos, con las consideraciones médicas y éticas que esto conlleva. ¿Será por eso que Neuralink piensa habilitar a personas paralizadas para que puedan usar equipos electrónicos? Sería políticamente incorrecto negar esa oportunidad.

Elon Musk no está solo. Por otro lado, la empresa Synchron, ya recibió aprobación de los reguladores de Estados Unidos para iniciar pruebas de dispositivos similares en humanos.

Su promesa de valor es que lograron desarrollar una prótesis neural, que según ellos es “mínimamente invasiva”, ya que se inserta en el cerebro a través de los vasos sanguíneos del cuello; que ayuda a personas paralizadas, no solo a controlar equipos electrónicos, sino también apoya en el diagnóstico y tratamiento de algunas afecciones al sistema nervioso.

Lo que sí sucederá durante el 2022 es que será recordado como el año en el que inició la carrera para volvernos ‘cyborgs’. Hoy en día los teléfonos inteligentes nos permiten controlar nuestro entorno, la pregunta es si estamos listos para que ese sistema esté conectado a nuestro cerebro. Una cosa es cierta, ya no tendríamos que ir por la vida cuidando el celular.

El autor es fundador y presidente del Consejo de Metrics.

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