Javier Murillo

Predicción, la nueva revolución

Imaginemos computadoras que no sólo procesan información, sino que tanto su hardware como su sistema operativo estén habilitados para predecir.

Hoy en día las computadoras están diseñadas para procesar datos para luego exponerlos como información. Son máquinas que nos ayudan a operar programas que procesan nuestras instrucciones e ideas (software), almacenan información procesada (hardware) y nos permiten conectarnos a otras computadoras con datos e información (internet). Como diría Steve Jobs, “... son el equivalente a bicicletas para la mente”, pero como cualquier bicicleta, no sirve para nada si no las maneja un humano.

En este momento la humanidad se encuentra en la era de la información y nuestro siguiente nivel, en este videojuego llamado vida, es pasar a la era de la predicción. Existen aplicaciones que predicen, pero corren sobre hardware y sistemas operativos que no están diseñados de origen para ese efecto, además de que requieren de un humano para eso. Imaginemos computadoras que no sólo procesan información, sino que tanto su hardware como su sistema operativo estén habilitados para predecir.

Usemos el ejemplo de un contador. Con la llegada de las computadoras esa profesión, en lugar de desaparecer, como predijeron algunos fatalistas, no solo se volvió más estratégica, sino que les subió su nivel, hizo de los contadores, unos programadores. La herramienta de planeación por naturaleza en el mundo no es un ERP, sino una hoja de cálculo. ¿Por qué? Porque cualquiera, con pocos conocimientos técnicos, puede programar en ella y por su flexibilidad.

Pues la predicción es la revolución que viene. Usando el mismo ejemplo de los contadores, en un futuro no tan lejano, tanto su computadora como su hoja de cálculo, no solo bajo comandos e instrucciones del contador en cuestión, vendrá preentrenada de fábrica con las configuraciones de la industria que lo contrata y aprenderá del uso que le da, para eventualmente, comenzar a modelar escenarios sin la necesidad de que el profesional técnico le dé instrucciones.

Aunque habrá quien, como en la época cuando entraron las computadoras, diga que ahora sí los contadores perderán su trabajo, no será así. Habrá un proceso de adaptación, pero su labor será cada vez más estratégica. El tema aquí, es que el talento y capacidades que se requerirán de los futuros profesionales de contabilidad, serán mayores cada vez, habrá que estar preparados.

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