Para el año 2030 la mitad de las decisiones ejecutivas, desde los CEO hasta la base en las empresas, serán tomadas por algoritmos. Por mucho que consideremos que todas nuestras decisiones son de alto valor estratégico, si respondemos honestamente a la pregunta ¿cuántas decisiones estructuradas tomamos todos los días? podemos anticipar el número promedio de decisiones que hoy ya podríamos heredar a un algoritmo.
Una de las principales aplicaciones de la ciencia de datos, en estos momentos, es el desarrollo de servicios cognitivos basados en algoritmos que ayudan a los humanos a entender mejor su entorno, a tomar decisiones y/o a predecir escenarios con base en la ingesta, estructuración, procesamiento, entrenamiento y aprendizaje basado en datos.
Existe una ola creciente asociada a la gobernanza empresarial basada en decisiones tomadas por algoritmos (algorithmic decision governance). Imaginemos un futuro en el que: las máquinas nos sugieren opciones, pero nosotros tomamos las decisiones; las máquinas eligen una opción y nosotros la autorizamos; las máquinas toman decisiones sin consultarnos y solo nos avisan; y otros casos más extremos, las máquinas toman decisiones sin siquiera avisarnos.
Esto no va a suceder de un día para otro, será una transformación silenciosa pero constante, el cambio comenzará poco a poco, será sistemático y realmente seremos conscientes de la transformación hasta que suceda la inflexión. Para ese momento el que no se anticipó y preparó, llegará tarde, no como en caso de otras tecnologías que se podía invertir al final.
A diferencia de otras innovaciones tecnológicas, en las que podíamos saltar a la siguiente tecnología sin repercusiones mayores en nuestra competitividad, en el caso de los sistemas de decisión algorítmica, las empresas que la adopten primero tendrán un factor de diferenciación disruptivo contra quienes decidan no invertir en la gobernanza algorítmica.
Todo va a iniciar desde abajo, las máquinas tomarán decisiones poco complejas y de bajo impacto, la complejidad y el impacto irá aumentando, seremos conscientes del cambio cuando las máquinas comiencen a intervenir en el negocio central, hasta rozar los procesos más etéreos del negocio.
Sin duda, esta será la aplicación más importante de la ciencia de datos y la inteligencia artificial, o al menos la más impactante para los humanos, ya que nos quitará de las manos una parte importante de nuestra razón de ser. La automatización y generalización de la toma de decisiones importantes, que hasta este momento solo creímos que podía tomar un humano, será el punto donde la inteligencia artificial nos hará superhumanos. Parece la antesala de Blade Runner. ¿Tienes el valor, o te vale?
El autor es fundador y presidente del Consejo de Metrics.