Gerardo Herrera Huizar

¿Coordinador candidato?

No se trata, se ha dicho, del destape de la ‘corcholata’ oficial, sino de la designación del ‘coordinador o coordinadora de los comités de defensa de la cuarta transformación’.

Sin rubor alguno, a tan sólo unas horas del triunfo electoral en el Estado de México, se celebró el cónclave del partido oficial, convocando a los favoritos y no tan favoritos suspirantes a la sucesión presidencial, dando así, de facto, el banderazo a la carrera por la sucesión, poniendo en marcha la maquinaria de precampaña sin precampaña.

No se trata, se ha dicho, del destape de la corcholata oficial, sino de la designación del “coordinador o coordinadora de los comités de defensa de la cuarta transformación” y la pregunta es ¿defensa de quién o de qué?

Evidentemente, las formas que se han elegido para adelantarse en la contienda interna y darle la vuelta a la normatividad electoral no son las más pulcras y desde el inicio han sido criticadas por el manifiesto adelanto del proceso sucesorio con la bendición desde Palacio.

Con las renuncias y licencias a sus respectivos cargos, los contendientes quedan en libertad de generar sus propias agendas e iniciar giras de trabajo, que no serán otra cosa que eventos de proselitismo político, pero sin interés proselitista ni pretensión electoral, pues la norma lo prohíbe.

También está sobre la mesa el tema de los recursos, que no es nada despreciable, pues obviamente los eventos que se realicen durante los recorridos de trabajo de los postulantes a coordinador de la defensa de la 4T por la extensa geografía mexicana demandarán de dinero, dinero y más dinero para solventar la compleja logística que coordine eficientemente tiempos, lugares, traslados, alojamiento, alimentación y otros servicios inherentes de cada interesado y sus equipos.

Considerando que los suspirantes han renunciado a sus cargos y ya no perciben salarios ni prestaciones, nos preguntamos ¿de dónde provendrán los recursos y de qué manera serán justificados para no violentar la legislación?

Y para que la cuña apriete y se allane el camino que, seguramente estará plagado de denuncias ante los organismos electorales, ya se ha empezado a planchar la relación con el INE, extendiéndose a sus consejeros una cordial invitación a Palacio que será el preámbulo de una nueva y tersa relación institucional.

Con eufemismos o sin ellos, el modelo adoptado por el movimiento regenerador parece haber tomado por sorpresa a la oposición, cuya actividad se percibe tibia y desarticulada, sin rumbo definido y carente de fuerza, lo que ofrece amplias ventajas a la maquinaria adversaria que ya se ha puesto en marcha.

La sorpresa estratégica con que se ha iniciado de facto el proceso de sucesión hacia 2024, reedita en muchos sentidos un pasado que se creía superado, con la diferencia de que aún está por verse la actitud que asumirán los aspirantes a coordinador que no sean ungidos, principalmente tres de ellos y busquen sus propios espacios para contender por la anhelada silla.

Más allá de la cordialidad expresada, los intereses pondrán a prueba las lealtades y la disciplina que antaño dieron cohesión y trascendencia al partido en el poder.

El autor es catedrático, analista político, consultor en estratégica, seguridad nacional y administración pública.

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