Perspectiva Global

Defendiendo la decisión de Banxico

Ahora el nivel de la ‘tasa terminal’ podría llegar solo a 6.50 por ciento, en lugar de niveles alrededor de 6.00 por ciento o menores, como la cota inferior del intervalo de neutralidad estimado por el propio Banxico podría sugerir.

La semana pasada el Banco de México decidió por mayoría reducir la tasa de referencia en 25 puntos base (0.25 puntos porcentuales) a 6.75 por ciento, tal y como anticipé en este mismo espacio el pasado 24 de marzo (“Banxico tiene espacio para bajar, a pesar de conflicto en Irán”). A continuación comentaré sobre tres aspectos que considero muy relevantes para entender esta decisión que, a la luz de las notas periodísticas, de analistas y flujo de información en redes sociales, ha sido de las más controvertidas en los últimos años:

(1) Banxico había comunicado su intención de recortar. En mi opinión, la Junta de Gobierno ‘telegrafíó’ claramente la decisión de marzo, desde la reunión anterior en febrero. En el comunicado de la decisión de política monetaria anterior a la de la semana pasada, el 5 de febrero, la guía prospectiva decía “…hacia delante, la Junta de Gobierno valorará realizar ajustes adicionales a la tasa de referencia…”, que al poner en perspectiva con la guía del comunicado de la decisión inmediata anterior del 18 de diciembre, que decía “…hacia delante, la Junta de Gobierno valorará el momento de realizar ajustes adicionales a la tasa de referencia…”, dejó claro que al quitar la frase “el momento”, la Junta de Gobierno comunicaba que tenía la intención de recortar la tasa de referencia en la siguiente reunión. Es decir, en la decisión de la semana pasada, como bien lo llevó a cabo. Además, había varios aspectos muy relevantes que la validaban en el contexto del régimen de política monetaria del Banco de México, que comento en el punto (2).

Lo que sí cambió la Junta de Gobierno en la fue precísamente la guía futura en el comunicado a “…hacia delante, conforme la evolución de las condiciones macroeconómicas y financieras lo amerite, la Junta de Gobierno valorará la pertinencia y el momento de realizar un recorte adicional a la tasa de referencia…”, en donde realta el artículo indefinido “un”, para indicar, en mi opinión, que el nivel de la tasa de referencia se encuentra a un recorte de 25 puntos base (pb) de llegar a la ‘tasa terminal’ en este ciclo laxo. Considero que este es un cambio importante que refleja una mayor cautela, debido a que ahora el nivel de la ‘tasa terminal’ podría llegar solo a 6.50 por ciento, en lugar de niveles alrededor de 6.00 por ciento o menores, como la cota inferior del intervalo de neutralidad estimado por el propio Banxico podría sugerir, y que la misma Junta de Gobierno planteó en el Programa Monetario 2026, publicado a finales de enero (Gráfica 5c, p. 23).

(2) Sobre las circunstancias de hoy con respecto a febrero. Claramente la diferencia principal que observa el mundo hoy con respecto a la decisión de febrero es el conflicto en Irán y las consecuencias que hemos observado tanto en los mercados financieros, como en los precios de varios productos en donde hay una disrupción de las cadenas de suministro, como el petróleo, el gas y los fertilizantes. Por el momento, este es un choque de oferta ‘tradicional’ de carácter transitorio, en donde la recomendación normalmente es no restringir la política monetaria debido a que no solo no puede influir en lo que generó el choque, sino que por los rezagos con los que actúa la política monetaria en la economía, hay un alta probabilidad de que cuando haga efecto la restricción, los efectos del choque ya se hayan disipado. Pero además, el choque principal para la economía mexicana por el momento podría ser vía los precios de la gasolina y del diésel, que están siendo absorbidos en su totalidad por la política fiscal de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Así, no debe sorprender que las proyecciones de inflación del staff del Banco de México actualizadas en el comunicado de la semana pasada presentaron pocos cambios con respecto a las del comunicado del 5 de febrero y se mantuvo la convergencia de la inflación al objetivo en el segundo trimestre de 2027. La tasa de referencia se encuentra en terreno neutral, pero mucho más cerca del terreno restrictivo, que del terreno laxo. Esto no solo implica que la tasa nominal se encuentra en un nivel ‘alto’, sino que las expectativas de inflación se encuentran bien ancladas. Inclusive, el tipo de cambio peso-dólar -como unos de los determinantes de la inflación-, se encuentra en niveles muy similares a los de finales del año pasado y principios de éste. Asimismo, haber tenido una tasa de interés en terreno restrictivo por tantos meses, implica que la restricción todavía se encuentra actuando en la economía. Esa es una de las razones por las que el staff del banco proyecta que la inflación convergerá al objetivo dentro del horizonte de tiempo que actúa la política monetaria.

(3) La calidad del debate. En mi opinión, el debate sobre la última decisión de política monetaria de Banxico tanto en redes sociales, como en notas periodísticas ha sido muy pobre. Considero que el debate debería estar al menos alrededor de lo que realmente apoya las decisiones de política monetaria de la Junta de Gobierno, máxime en un régimen de objetivo de inflación basado en pronósticos (inflation forecast targeting). Tal es el caso de cuestionar si existen dudas sobre las proyecciones de inflación, o sobre la estimación del PIB potencial, o sobre la forma en la que actúa la política monetaria en México, particularmente sobre los principales canales de transmisión o inclusive sobre la estimación del rezago con el que actúa la política monetaria o sobre el intervalo estimado de neutralidad para la tasa real ex-ante. Desafortunadamente los comentarios no pasan de lo que se enseñaba hace años en un libro de economía básica o se apegan a rígidas teorías del pasado, que ningún banco central sigue hoy en día.

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