El crecimiento de las exportaciones de equipos y aparatos eléctricos y electrónicos superó el 130% en julio, frente al mismo mes de 2025. El comercio exterior representa uno de los sectores más dinámicos de la economía mexicana. Sin embargo, también está en riesgo por la revisión del T-MEC. En este proceso, ¿quién tiene más poder para fijar las reglas?
Una idea, proveniente de la teoría de juegos, puede ayudar a reconocer tu fortaleza en una negociación. Este es el concepto de valor añadido que muestra qué tanto mayor es el valor de un proyecto conjunto porque yo participe en él. También puede verse como el valor perdido si salgo del proyecto.
Un ejemplo puede ser una marca valiosa que quiere entrar a un país donde hay varias empresas comercializadoras. Si la empresa dueña de la marca no participa, no hay negocio. Pero si una comercializadora no participa, otras pueden tomar su lugar. La marca tiene más poder de negociación. En la revisión del T-MEC, Estados Unidos se parece a la marca y México a una de las comercializadoras.
En la revisión del T-MEC, México exporta más del 80% hacia Estados Unidos y no es fácil encontrar nuevos mercados para todas esas exportaciones. Estados Unidos puede encontrar otros proveedores con menos dificultad. México es la mejor opción y tendría un costo buscar proveeduría en otro país (o internamente), pero es posible que pueda hacerse. Habrá otras consideraciones importantes, pero es probable que Estados Unidos tenga más poder para negociar.
También hay que considerar que los gobiernos nacionales no son los únicos jugadores en la negociación. Las empresas deciden dónde producir y con quién hacen negocio. Esto les da también una influencia importante.
Sin embargo, hay una mejor forma de enfocar este tema. La mayor utilidad de la teoría de juegos está en el estudio de los juegos de motivación mixta. Esto es, situaciones en las que hay conflicto, pero también hay posibilidad de ganancias conjuntas. El valor está en encontrar las oportunidades de mejorar la situación de todos los involucrados.
Esta es la posición en la que se encuentran Estados Unidos y México en su relación comercial. El vecino del norte necesita a nuestro país para competir con China y la economía mexicana necesita el mercado y la tecnología de la economía más grande del mundo. El enfoque debe estar más en cómo hacer el pastel más grande y menos en cómo repartirlo.
¿Qué significa en la práctica hacer el pastel más grande? Primero, reglas estables y de largo plazo en la revisión del T-MEC, que den certidumbre a quienes invierten. Segundo, elevar el contenido regional de lo que exportamos. Hoy buena parte del valor de estos productos se crea fuera de México, y una mayor participación de proveedores de Norteamérica beneficiaría a los tres países. Tercero, fortalecer lo que es difícil de reemplazar: energía, talento y certeza jurídica. Eso convierte a un socio conveniente en un socio indispensable.
Ese crecimiento muestra que la oportunidad existe. Que se convierta en prosperidad duradera depende menos de quién tiene más poder para negociar y más de que ambos países entiendan que, en este juego, les conviene seguir jugando juntos.