Empieza un nuevo año y con él los buenos deseos, ¿podemos desear un buen año en lo económico? No todos son optimistas. Ya que no se materializó el año pasado, hay quien espera una recesión en Estados Unidos con todas las consecuencias negativas que tendría para nuestra economía. Por su parte, los especialistas en economía encuestados por Banco de México esperan un crecimiento de solo 2.29 por ciento para 2024. Sin embargo, creo que hay razones para ser optimistas con respecto a los siguientes años.
Un primer punto a considerar es la inflación, que es un indicador importante en sí mismo y, además, determinará lo que puede suceder con las tasas de interés y, con ello, en otras áreas de la economía como el consumo y la inversión. En la primera quincena de diciembre, la inflación general anual fue 4.46 por ciento, todavía muy lejos de la meta de 3 por ciento de Banco de México. Los especialistas en economía esperan, en promedio, que la inflación cierre 2024 en 4.02 por ciento, apenas una disminución de poco menos de medio punto porcentual en todo el año.
Para conocer la tendencia de la inflación hay que concentrarse en su parte subyacente —la parte que incluye los precios menos volátiles de la economía—. Para este indicador, los especialistas esperan un cierre de año en 4.04 por ciento. Ésta registró en la primera quincena de diciembre un nivel de 5.19 por ciento, mientras que un año antes ascendía a 8.35 por ciento. Su disminución ha sido más lenta que la inflación general, como era de esperar por incluir solo precios poco volátiles; sin embargo, ya acumula 26 quincenas de reducción ininterrumpida. Me parece que hay condiciones para que la inflación pueda cerrar el año más cerca del 3 que del 4 por ciento.
Relacionado con lo anterior se encuentran las tasas de interés. Los especialistas en economía esperan que la tasa de referencia pase de 11.25 por ciento a 9.24 por ciento en el año, una reducción de dos puntos porcentuales. Como se mencionó, creo que la inflación puede reducirse considerablemente en el año y con ello habría espacio para reducir las tasas, ya que las tasas de interés reales en México están entre las más altas del mundo. Las menores tasas de interés tendrían un efecto positivo en la actividad económica.
Por su parte, en cuanto al crecimiento económico hay un par de noticias muy positivas que permiten ser optimistas con respecto al futuro. Por un lado, México se ha visto favorecido por algunos sucesos internacionales que resumiré muy brevemente. La pandemia causó problemas importantes en las cadenas de suministro globales, lo que está llevando a muchas industrias a desarrollar proveedores más cerca de sus centros de consumo importantes. Además, el ascenso de la economía china ha llevado a una guerra comercial con Estados Unidos.
Esto ya ha repercutido en nuestra economía: México ha recuperado en 2023 el puesto de principal exportador a Estados Unidos. En octubre de 2022, el 17 por ciento de las importaciones de Estados Unidos provenían de China y el 14 por ciento de México; un año después, el 14 por ciento proviene de China y el 16 por ciento de México. Esta es una tendencia que continuará en el futuro e impulsará a la economía mexicana.
Relacionado con lo anterior se encuentra el impresionante repunte de la inversión fija en México. La inversión que hacen las empresas en maquinaria y equipo y en construcción acumuló un crecimiento anual de 23.5 por ciento en septiembre de 2023. El componente de la inversión con mayor crecimiento anual en septiembre fue la construcción no residencial, con un 42.7 por ciento. Este aumento en la capacidad productiva del país repercutirá en mayor crecimiento futuro. De esta forma, me parece que la economía mexicana puede crecer por arriba del 3 por ciento en 2024.
La coyuntura económica mundial es favorable para México. Desgraciadamente, los mexicanos hemos sido capaces de desaprovechar oportunidades importantes en el pasado y las elecciones presidenciales pueden causar volatilidad e incertidumbre. Esperemos que quien gane las elecciones sepa promover un entorno económico favorable que supere algunos de los obstáculos que tenemos como son la deficiente infraestructura, la inseguridad, la falta de un pleno Estado de derecho, entre otros. Los próximos años pueden ser muy buenos en lo económico, ojalá no dejemos pasar la oportunidad.