Perspectiva Bursamétrica

Impacto económico financiero del conflicto en Irán (algunos escenarios)

En el corto plazo, el petróleo es el principal canal de transmisión. Si el estrecho de Ormuz permanece abierto, el impacto será manejable y financiero más que real.

Los hechos de este fin de semana —un ataque militar conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, la muerte del líder supremo, el ayatola Ali Jamenei, y la respuesta del régimen teocrático chiita lanzando ataques de cientos de misiles a distintos países—, han desatado una crisis geopolítica que ya está teniendo efectos inmediatos y potenciales consecuencias económicas globales.

La República Islámica Iraní ha elegido a un nuevo ayatola como el Jefe Supremo del Consejo interino de la República. Alí Jameneí es Alireza Arafi. Su liderazgo interino es temporal, mientras la Asamblea de Expertos define al nuevo líder supremo definitivo. Pero el régimen sigue vivo.

El presidente Pezeshkian asumirá las riendas del país, en un gobierno conjunto con el líder de la judicatura y la Asamblea de Expertos, un órgano de 88 miembros encargado, entre otros deberes, de elegir al próximo líder supremo.

Los países dañados por los misiles iraníes hacia las bases militares estadounidenses como Kuwait, Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Qatar, Baréin, Chipre, Jordania, Siria y Egipto, han expresado su reserva a reaccionar, mientras los ataques continúan, por lo que aún es difícil visualizar hasta donde puede llegar esta escalada. También están Rusia y China quienes condenaron la ofensiva israelí americana en el Consejo de Seguridad de la ONU.

La intervención de Estados Unidos en este conflicto se hizo sin la debida autorización del Congreso estadounidense, respaldándose solo en argumentos de Seguridad Nacional. En diversas encuestas se estima que alrededor del 70% de la población no está de acuerdo con que Estados Unidos participe en una guerra en Medio Oriente. La Cámara de Representantes y el Senado están preparando resoluciones para limitar las acciones militares futuras del presidente sin consentimiento del Congreso.

Los efectos más claros e inmediatos que ya se observan o son altamente probables incluyen:

1. Aumento de los precios del petróleo y de la energía, con riesgo de presiones inflacionarias globales. Existen escenarios de un precio arriba de 100 dólares por barril o de hasta 150 dpb.

2. Mayor volatilidad en mercados financieros y reacomodo de activos de riesgo hacia los activos de refugio.

3. Impacto sobre el comercio y la confianza empresarial, con posibles desaceleraciones económicas si el conflicto se prolonga.

4. Riesgo de interrupciones del comercio internacional, especialmente de energía y posiblemente de otros bienes si la región se militariza más.

La magnitud real de estos efectos dependerá fuertemente de cómo evolucione la situación (escalada regional, respuestas de la OPEP+, sanciones, bloqueos marítimos y duración del conflicto). Con la información disponible hasta el domingo 1 de marzo de 2026, proponemos 3 posibles escenarios:

Caída rápida del régimen de la República Islámica:

Los ataques de Israel y Estados Unidos a los centros neurálgicos van a continuar en los siguientes días. Si el gobierno iraní llega a capitular, se tendría que establecer un gobierno interino por parte de la oposición, respaldado por Estados Unidos y por Israel. En este escenario, las sanciones a Irán sería eliminadas, la interrupción del Estrecho de Ormuz que ha sido cerrado mediante advertencias, sería reabierto en un corto plazo y los efectos en la economía mundial serían relativamente limitado.

Colapso interno en Irán: La muerte del líder supremo genera inestabilidad política interna. Lo que se traduce en una lucha por la sucesión, con fuertes protestas internas. Esto se traduce en una disrupción productiva sin que se de guerra regional directa. Este escenario no está exento de que la intervención de Israel y Estados Unidos continúe dañando a la infraestructura de la Guardia Revolucionaria.

El conflicto Israel EU / Irán se convierte en un conflicto multilateral. Los eventos que pudieran escalar a una mayor actividad de misiles hacia diversos países por parte de Israel hacia Irán y sus posibles aliados, como por parte de Irán hacia los aliados de EU e Israel, va generando que otros países vayan entrando al conflicto, no descartando la formación de una coalición de países aliados contra Irán, y que esto sea un conflicto multilateral.

En el corto plazo, el petróleo es el principal canal de transmisión. Si el estrecho de Ormuz permanece abierto, el impacto será manejable y financiero más que real. Si hay interrupción sostenida, el mundo enfrentaría un nuevo shock de oferta con riesgo de estanflación global.

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