El Covid-19 nos va a dar más sorpresas
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El Covid-19 nos va a dar más sorpresas

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El Covid-19 nos va a dar más sorpresas

04/03/2020

¿Cómo es posible que el día en el que la Reserva Federal de Estados Unidos anuncia la medida de reducción de tasas más agresiva desde hace 12 años, los mercados bursátiles se hayan ido para abajo?

Esa fue una pregunta que ayer estuvo dando vuelta entre observadores y analistas. La visión convencional señala que cuando el costo del dinero baja –y más con la sorpresa y la fuerza con que lo hizo la autoridad monetaria de Estados Unidos– los precios de las acciones se deben ir hacia arriba.

Hay que reconocer que estamos en una situación inédita y están ocurriendo cosas que nos sorprenden, por lo que cualquier explicación es apenas una hipótesis. Pero a mi juicio, hay dos hechos asociados que pueden contribuir a explicar lo que sucedió.

El primero es el viejo principio bursátil que recomienda: compra con el rumor y vende con la noticia.

El índice Dow Jones subió el lunes pasado un 5 por ciento, a consecuencia de las versiones que señalaban que las autoridades monetarias de todo el mundo estaban por tomar medidas coordinadas para impedir que los efectos económicos de la epidemia del coronavirus fueran a convertirse en una recesión global.

Los inversionistas compraron acciones ese día anticipando algo parecido a lo que ayer anunció la Reserva Federal.

Tras conocerse la inusual medida de la Reserva, y luego del impresionante salto en los índices bursátiles, hubo quienes decidieron tomar utilidades el día de ayer, por eso una caída cercana al 3 por ciento.

El otro factor que puede haber detonado la ola de ventas tiene que ver con el razonamiento de que ‘no se matan las pulgas a cañonazos’. Es decir, si el señor Powell y sus colegas decidieron bajar medio punto las tasas de interés de manera sorpresiva es porque ven una amenaza real.

Para algunos que tenían dudas de que el coronavirus fuera a tener un impacto serio en la economía, ya quedó claro que el riesgo es grande y que se tiene que echar mano de la artillería pesada para enfrentarlo, así que ante esta conclusión nuevamente el sesgo de los mercados bursátiles fue negativo.

El ánimo de los inversionistas está hipersensible. Por esa razón, no descarte que veamos altibajos fuertes todavía por un cierto tiempo.

A diferencia de lo que pasó en Nueva York, aquí el índice de la BMV subió ayer en 0.7 por ciento y nuestra moneda llegó a estar en la mañana del martes hasta en 19.15 pesos por dólar, aunque cerró cerca de 19.40.

¿Significa eso que en México hay menos riesgo que en Estados Unidos?

Ojalá fuera ese el caso. La realidad es que vamos en el mismo barco. Si realmente la economía de Estados Unidos incrementa sus problemas debido a fallas en las cadenas de suministros, nos va a contagiar.

En México tendremos una creciente discusión respecto a la necesidad de tomar medidas adicionales a las que hasta ahora se han aplicado.

Es muy probable que antes de dos semanas ya estemos discutiendo la pertinencia de suspender eventos masivos, como ya han estado haciendo otros países y organismos como el FMI y Banco Mundial.

Hay que ser humildes y reconocer que aún sabemos poco de este coronavirus y sabemos menos aún de los impactos que puede tener en múltiples aspectos de nuestra vida y de las relaciones económicas internacionales.

La Reserva Federal sorprendió ayer con su decisión. Le aseguro que no va a ser la última ni la mayor de las sorpresas. Más nos vale estar preparados.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.