Coordenadas

¿Aumento de medio punto en las tasas?

La decisión que tome la Junta de Gobierno del Banco de México hará frente a la inflación más elevada en el país desde hace 21 años.

El próximo jueves, la Junta de Gobierno del Banco de México tomará la decisión de incrementar las tasas de interés por quinta ocasión desde que en el mes de junio se presentó el primer incremento de este ciclo alcista.

Esta reunión será también la última en la que el gobernador del Banxico sea Alejandro Díaz de León.

La decisión que tome la Junta de cinco integrantes hará frente a la inflación más elevada que hayamos tenido en México desde hace 21 años.

Hay que remontarnos hasta enero del 2001, un mes después de que Vicente Fox tomaba posesión como presidente de la República, para encontrar una tasa inflacionaria más elevada en términos anuales.

De acuerdo con la más reciente encuesta de Citibanamex, publicada el 7 de diciembre, el consenso es que el incremento será de un cuarto de punto.

Sin embargo, aun antes de conocerse que la inflación de noviembre resultó mayor a la prevista, ya había cuatro instituciones que pensaban que el alza podría ser de medio punto porcentual.

Si se actualizara ese sondeo, creo que el número de los que así piensan se habría incrementado considerablemente.

Ya le hemos comentado que el reto que hoy tiene el Banco de México es básicamente anclar las expectativas de inflación.

Aunque no se trata en esta ocasión de una inflación de demanda sino más bien de oferta, asociada al incremento de los costos, el garantizar que la expectativa vaya a la baja, es uno de los mecanismos que tiene el banco central para impedir que se vaya a hacer inercial esta tendencia inflacionaria.

Y, un golpe de medio punto en las tasas de interés para dejarlas en 5.5 por ciento puede ser un mecanismo que ayude a frenar esa expectativa.

Hay que recordar que apenas en agosto de 2019 teníamos tasas de referencia de 8.25 por ciento, antes de que empezara un ciclo a la baja. Regresar a niveles de poco más de 5 por ciento, es relativamente moderado.

También sería prudente hacerlo como una vacuna ante el riesgo de inestabilidad cambiaria.

La aparición de la variante ómicron nos causó preocupación en el mercado cambiario y nos recordó la fragilidad que tiene en vistas de un posible movimiento abrupto de capitales derivado del futuro incremento de las tasas en Estados Unidos.

Tener una posición financiera más sólida, con tasas un poco más elevadas, puede ofrecer a México una ventaja ante el riesgo de fluctuaciones en el mercado cambiario.

Otro ingrediente que puede contar para subir las tasas en medio punto es el cambio en la composición de la Junta de Gobierno.

No conocemos aún cuál vaya a ser la posición de Victoria Rodríguez Ceja, la nueva gobernadora, respecto a posibles incrementos de tasas en el futuro.

Sin embargo, por sus consideraciones en su comparecencia ante los senadores, no es difícil pensar que pudiera ser más proclive a no aumentar las tasas salvo que no haya más remedio.

Se puede configurar un bloque en la Junta entre Gerardo Esquivel, Galia Borja y Victoria Rodríguez, que sean más reacios a aumentar los réditos, dejando en minoría al bloque de Jonathan Heath e Irene Espinosa.

Podría haber en esta ocasión el incentivo de ajustar en medio punto las tasas ante la incertidumbre respecto a la posición que tendrá la nueva gobernadora, que comenzará con su gestión en enero.

Tener un nivel de tipo de cambio cercano a los 20 pesos antes de que vaya a desatarse alguna turbulencia proveniente del exterior puede ser también algo positivo para evitar que tengamos un incremento demasiado brusco en el curso de los primeros meses del próximo año.

Así que creo que sí hay condiciones para que haya un ajuste de medio punto a las tasas el próximo jueves.

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