Universo Pyme

Pyme mexicana reproducirá poderosa barra de antioxidantes naturales


 
A partir de frutas con componentes de índices muy altos de polifenoles naturales, Terra Natural cree firmemente poder conseguirlo lo antes posible hasta donde sus avances, que ya son significativos, lo permitan.
 
 
Incluso sus productos actuales ya conseguidos tendrán en breve la clasificación ORAC, que significa "Oxígeno Reactivo Capacidad Antioxidante", medición que ya se ejerce en otras partes del mundo pero que en México es aún ausente.
 
 
Casibe Fuentes Matus es un mexicano que hereda una extensión de tierra nada despreciable en Oaxaca con una capacidad o vocación productiva de mango que acostumbraba caer al suelo sin que tuviera algún sentido levantarlo siquiera por el bajo precio en el mercado mexicano.
 
 
Por ell, este egresado de la UAM Xochimilco decide tomar un camino que hoy parece prometedor pero que en su momento fue considerado una locura: hacer una "galleta", una barra con el mango deshidratado, un producto crujiente que al contacto con la saliva prácticamente se deshiciera reproduciendo con fidelidad absoluta el sabor apreciable y reconocido del mango en su variedad "Ataulfo".
 
 
Esta variedad, que tiene para Chiapas la denominación de origen, fue posible gracias a la labor de investigación de otro mexicano ilustre, Ataulfo Gordillo Morales, quien consiguió mediante injertos los primeros 5 árboles madre del Mango de esa variedad a la que nombró "Ataulfo".
 

He de decirle que la semilla del mango Ataulfo no da plantas y posteriormente árboles. Si usted quiere obtener un árbol de esta variedad tendrá primero que obtener la base y posteriormente casi desterrar el total del árbol y con lo poco que quede vivo hacer un injerto con el brote que tiene la información genética del mango de la variedad deseada. La reproducción o propagación es necesariamente manipulada.
 
 
Los cinco primeros árboles de la variedad Ataulfo siguen vivos, según los comenta Casibe, nombre que le debe no a sus padres, sino a un lamentable error del registro civil en donde se le registró luego de nacido. Pero esa es otra historia, muy divertida por cierto.
 
 
El caso es que luego de un año y ocho meses de ensayo y error, Casibe dio con la manera de deshidratar el mango y hacer coincidir la pulpa en una galleta o barra con un peso escaso de 10 gramos que con cuatro mordidas produce el deleite de sabor en el consumidor, según lo pueden apreciar los clientes mexicanos y ahora también los japoneses, que están locos con el deleite de este producto que además de exquisito es orgánico, pues las huertas de este investigador y empresario, que cursa ahora su doctorado, han sido reconocidas y certificadas como tales.


Una vez obtenida esta galleta o barra, de textura suave a pesar de la consistencia de la presentación, que no tiene adhesivos, colorantes o conservadores, Casibe tuvo la necesidad de regalarla por muchos meses hasta que poco a poco los posibles consumidores comenzaron a pedirla en el mercado.
 
 
El camino de la innovación pasa por un túnel largo y frío de la gratuidad en el caso de ciertos alimentos.
 
 
Hoy es posible obtener este producto en las tiendas especializadas en la venta de productos naturistas u orgánicos.
 

Esa galleta o barra que atraviesa por un proceso de liofilización natural, sin agregar maltodextrina, que se coloca en moldes que se congelan por doce horas y luego pasan por una cámara al vacío conservan celosamente el sabor, el dulzor y los aportes nutricionales del mango.
 
 
Este es un sofisticado proceso que la industria farmacéutica tiene muy bien dominada.
 
 
Pero la máquina que hace posible el milagro de este producto de mango se hizo con un investigador universitario de la UNAM.
 

Casibe es un enfermo, como el autor de estos renglones, que cree firmemente que en México hay un talento prodigioso, variado y eficiente con un potencial creativo inimaginable.
 

Pues con la máquina necesaria y más pobre que de costumbre Casibe obtuvo la barra con fines comerciales en 2011.
 
 
El proceso de la venta ha sido penoso y complicado, pero a pesar de llevar ambas funciones, la de director, promotor y además la de investigador que cursa un doctorado, Casibe dio con otra vertiente interesante de su producto: su capacidad antioxidante.
 
 
La de su producto es alto, pero el de la Guanábana pudiera ser más alta. Y no por ello, sino por el sabor de la guanábana, Casibe comenzó a recibir peticiones de que obtuviera una barra de Guanábana. Nadie mencionó sus capacidades o virtudes de lucha en contra del cáncer y su propagación. El consumidor le pedía barras de Guanábana por su sabor.
 

Comenzó a hacer intentos y en el camino mandó averiguar la capacidad antioxidante de esta segunda barra de fruta, obteniendo resultados de laboratorio que lo han lanzado a la tarea que se enuncia en el encabezado de esta columna: obtener la barra alimenticia con los ingredientes orgánicos necesarios para que tenga el índice ORAC más alto posible.
 
 
Y piensa ya no sólo en las dos barras o productos de fruta que tiene en sus manos; la de mango y la de guanábana, sino además comienza a hacer prácticas con vegetales. Dice que la barra de espinacas, para disfrute de Popeye, tiene un gran sabor divertido y seguramente atractivo también para los niños mexicanos.
 
 
Claro que, sabrá usted, obtener las barras mencionadas, y haber logrado el desarrollo productivo resultará mucho más sencillo que intentar conseguir que estos productos llegue a las tiendas de las escuelas mexicanas. Basta que un producto sea bueno, y sea de una Pyme mexicana para que la intentona no prospere.
 
 
Aunque ese no es el punto. El punto es que el espacio se ha agotado y le quedo a deber algunos detalles más. Para contactar al 5521-790029,www.terrenatural.com.mx y correo vianii@terranatural.com.mx
 
 
direccion@universopyme.com.mx
 

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