La cadena danesa, Flying Tiger Copenhagen, caracterizada por vender una amplia gama de artículos coloridos, peculiares y asequibles con un diseño propio de estilo escandinavo, prevé abrir cinco tiendas durante la primera semana del mes en la Ciudad de México y el Valle de México. Su presentación está prevista para el 4 de noviembre en Plaza Carso y nos dicen que Jacobo Hamui Mizrahi, es el director general de Flying Tiger Copenhagen en México. Con diseño propio, precios accesibles y una experiencia de compra centrada en el descubrimiento, la marca comenzará a desarrollar su presencia en el mercado mexicano.
Fundada en 1995 en Copenhague, Dinamarca, Flying Tiger Copenhagen ha crecido de una pequeña tienda local a una marca global con presencia en decenas de países. Flying Tiger Copenhagen opera más de mil 100 tiendas, a través de tiendas propias en Europa y de alianzas de franquicia en el resto del mundo. La compañía se distingue por su enfoque lúdico, su compromiso con la sostenibilidad y su misión de inspirar a las personas a pasar más tiempo juntas mediante productos innovadores y asequibles.
Biointra recicla residuos tequileros
En 2025, la producción de tequila alcanzó 417.13 millones de litros, según el Consejo Regulador del Tequila (CRT). Para mitigar el volumen de desechos que esto representa, la empresa Biointra Group transforma residuos como el bagazo y la vinaza en biocombustibles, biomasa, biogás y energía eléctrica, sustituyendo el uso de combustibles fósiles en procesos industriales.
Este esquema de economía circular genera ahorros de hasta 40 por ciento en costos energéticos, apoyando a las tequileras en el cumplimiento regulatorio para evitar multas y obtener certificaciones internacionales de sustentabilidad.
Juan Manuel Jáuregui, especialista en eficiencia energética en Biointra, adelantó que desarrollarán el primer centro de manejo de residuos en Jalisco. El objetivo de la compañía hacia 2030 es operar cinco centros de revaloración en el país, alcanzando la capacidad para tratar el 80 por ciento de los desechos generados por la industria tequilera.
Rappi salta a pasarela
Rappi y la firma mexicana NO NAME, del diseñador Jonathan Morales, presentaron ocho looks de streetwear en el Volvo Fashion Week México 2026, inspirados en la indumentaria de los repartidores. La colección transforma elementos utilitarios y los códigos visuales de la aplicación en prendas de uso cotidiano.
Cecilia Gómez Miller, directora de Partnerships para Rappi en México, destacó que la iniciativa reconoce la presencia de los repartidores en el paisaje y la cultura urbana. Por su parte, Jonathan Morales señaló que la propuesta reinterpreta la indumentaria laboral para proyectar nuevas identidades individuales.
Los diseños se comercializarán por tiempo limitado en la página oficial de NO NAME, así como a través de la propia plataforma de delivery.
Dispositivos médicos
El mercado mexicano de dispositivos médicos proyecta un crecimiento anual de 5.3 por ciento, estimando alcanzar los 14 mil 100 millones en 2035.
En este contexto, Carlos Pérez, director general de NYCE, plantea aprovechar la capacidad manufacturera del país para impulsar la investigación, desarrollar proveedores nacionales y acercar soluciones a hospitales y pacientes, destacando los sensores y equipos de monitoreo en casa.
Aprovechar este potencial exigirá la coordinación entre empresas, gobierno y organismos de evaluación para garantizar seguridad y calidad. El reto industrial va más allá de las ventas: requerirá definir costos, capacitar a los usuarios e integrar los datos generados a los servicios de salud para asegurar que la atención remota sea una alternativa viable y accesible.
El sector tiene una perspectiva de crecimiento atractiva. Sostenerla exigirá productos confiables, instrucciones claras y vigilancia durante su uso. Porque llevar tecnología médica al hogar implica trasladar también una responsabilidad: que pacientes, cuidadores y médicos puedan confiar en ella.