Signos y Señales

Fiscalización superior y transformación digital

En un hito histórico, la ASF enfrenta su responsabilidad constitucional con nuevas herramientas basadas en las tecnologías de la información para implementar procesos como el buzón digital.

El autor es el Auditor Superior de la Federación

Esta semana se publicó en el DOF el Programa Anual de Auditorías para la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2020, instrumento con el que se da inicio al proceso de fiscalización de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) para el presente año.

En un hito histórico, la ASF enfrenta su responsabilidad constitucional con nuevas herramientas basadas en las tecnologías de la información para implementar procesos como el buzón digital y la ejecución de auditorías por medios electrónicos, con toda la capacidad institucional disponible. Esto es un proceso de transformación digital, para la fiscalización de la Cuenta Pública 2020, que se presentará al Congreso por la autoridad hacendaria, a fines del mes de abril.

El programa de Fiscalización Superior, que se revisará este año, forma parte de otra transformación, ésta en la programación de las auditorías, como resultado de la aplicación, nuevas metodologías para la planeación y programación, que permiten priorizar y seleccionar los sujetos y objetos a auditar en el marco de la autonomía técnica y de gestión de la institución fiscalizadora.

A lo largo del ejercicio presupuestal, la auditoría va tomando conocimiento del ejercicio de los recursos, seguimiento que se hace permanentemente, sin embargo, no tiene facultades que permitan hacer auditorías en tiempo real, facultad sobre la que decidirá en su momento el Congreso, lo cual es una demanda de la sociedad, de los legisladores y de la propia ASF.

Como parte de estas fuentes de información para la programación, procede señalar la importancia de la denuncia ciudadana que se recibe en la Auditoría, así como los planteamientos en materia de auditoría de los representantes de las Cámaras de Diputados y Senadores.

Lo anterior permite, bajo ciertos objetivos, abrir espacios para revisiones que aseguran una mayor cobertura y alcance, así como la optimización en el uso de los recursos, lo que conlleva a que el PAAF CP 2020, se encuentre integrado por mil 523 auditorías (incluidos tres estudios y 14 evaluaciones de políticas públicas). Se irán agregando más conforme avancemos en todos esos procesos, así como en la digitalización.

La fiscalización de este ejercicio se enfoca en temas sensibles, como los del sector salud y en general aquellos sectores que destinaron recursos públicos para la atención de la crisis sanitaria como la adquisición de insumos, equipamiento, medicamentos y la vacuna; a las donaciones con motivo de la misma; a programas de fomento económico y social. Por otra parte, es clara la exigencia de la gente para que el ejercicio de los recursos, fortalezca la transparencia y la rendición de cuentas.

En este contexto, el PAAF contempla entidades que no habían sido auditadas desde hace cinco años, como la Casa de Moneda, y municipios como Empalme, Sonora y Zinacantán, Chiapas. Se incluyen también, por primera ocasión, al Poder Judicial en entidades federativas, una filial de Pemex, denominada Mex Gas Internacional SL, así como una revisión más amplia al Infonavit.

Por último, procede señalar que el PAAF CP 2020 representa un incremento del 12.2 por ciento en relación con el PAAF CP 2019.

El gasto federalizado representa una parte sustantiva de las revisiones programadas, no solo a los ejecutivos estatales, sino a los municipios, a los congresos locales, a tribunales superiores de justicia y a universidades públicas.

COLUMNAS ANTERIORES

La deuda estatal y municipal
La colaboración interinstitucional

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.