La Cuarta Transformación

Empresarios al grito de guerra

Los empresarios han logrado movilizar a miles de comerciantes e industriales con una sola misión: impedir que López Obrador alcance la mayoría en el Congreso el próximo 6 de junio.

A Claudio X. González Guajardo, Gustavo de Hoyos, José Antonio Fernández Carbajal, Enrique de la Madrid y otros miembros de las cúpulas empresariales, no les salió la jugada completa de colocar en el Congreso, gubernaturas y diputaciones locales a “una nueva clase política” surgida del sector empresarial.

Lo que sí salió, y ha sido un triunfo político del hijo Claudio X. González Laporte y del expresidente de la Coparmex, es encender la mecha de los empresarios para participar en política y movilizar a miles de pequeños, medianos y grandes comerciantes e industriales con una sola misión: impedir que Andrés Manuel López Obrador, a través de Morena y sus partidos paleros, alcancen la mayoría en el Congreso este próximo 6 de junio.

El éxito de la dupla González-De Hoyos se puede medir por varios resultados:

1.- Lograron colocar a cientos de empresarios como candidatos a puestos de elección popular: alcaldes, diputados locales, federales y gobernadores, de los 16 mil en juego. La alianza Sí Por México estima que tiene influencia en casi 200 distritos electorales.

2.- Los organismos empresariales impulsaron y actualmente están apoyando con recursos económicos, propaganda política y trabajo de promoción del voto en favor de la alianza a poco más de 100 candidatos a legisladores federales.

3.- La promoción del Voto Útil es una iniciativa que se cocinó entre los asesores y organismos del sector privado, así como la creación de redes y grupos de promoción del voto en favor de la alianza. Los organismos empresariales y sus más de 40 organizaciones civiles estiman que hay posibilidades de triunfo en un número importante (más del 40 por ciento) de distritos, presidencias municipales y gubernaturas.

4.- Crear entre los próximos legisladores del PAN-PRI-PRD un frente opositor al gobierno y a Morena es una propuesta creada, desarrollada e impulsada por Claudio X. González, Gustavo de Hoyos y muchos empresarios locales junto con la dirigencia de los tres partidos.

5.- Para el día de la elección, el primer domingo de junio, se tiene toda una estrategia muy particular de defensa del voto que ya está caminando.

En la historia moderna de este país, y para un proceso electoral intermedio, nunca antes se había visto una movilidad política tan grande del sector privado para apoyar una alianza opositora, así como como candidatos surgidos del gremio empresarial o apoyando candidatos afines al sector privado.

Se estima que son cientos en todo el país trabajando con un objetivo de ser contrapeso al gobierno de la 4T y de Morena.

El trabajo para sumar apoyo económico, movilizar personas, aportar y colocar propaganda política en las ciudades, se orquestó con un trabajo ordenado y organizado desde las cúpulas empresariales, las cámaras industriales y de comercio, los gremios profesionales y agrupaciones de amigos en Valle de Bravo, Cuernavaca, Boca del Río, Puebla, Alto Sano (Morelia), Chapala y clubes deportivos.

En el curso de la semana, durante acuerdos con los presidentes de PAN-PRI-PRD, Claudio X. Gonzalez y Gustavo de Hoyos lograron que en Sonora y Chihuahua quedara un solo candidato de la alianza Sí Por México (Graciela Ortiz declinó a favor de la panista Maru Campos).

Gustavo de Hoyos Walther hizo un llamado a los empresarios del país para fomentar el voto informado entre sus empleados: “Rumbo a las elecciones reafirma tu liderazgo, convoca a tus colaboradores para que salgan a votar este 6 de junio y contribuyas a fortalecer la democracia y abatir el abstencionismo”.

Por su parte Claudio X. González, en un evento con empresarios en Sonora, describió que el país enfrenta cuatro crisis que evidencian el mal gobierno.

La económica, con un decrecimiento de 9 por ciento en el Producto Interno Bruto; la de salud, que muestra cómo la pandemia puso al descubierto lo endeble de un sistema sumado al mal manejo que se le dio a la enfermedad; la de seguridad, en la que no se ha logrado dar certeza y tranquilidad a los ciudadanos, y finalmente la educativa, que en estos dos últimos ciclos escolares registra un atraso monumental y nada se ha hecho para revertirlo.

Pero no todo es miel sobre hojuelas en el trabajo político que se organiza en el sector privado para las próximas elecciones. Casi todos los empresarios confirman por sus dichos que muchos de los candidatos de Morena, pero en particular el presidente son un peligro para las empresas en términos de confianza a la economía, promoción al empleo y estimulación del mercado doméstico.

Los grandes empresarios del sector financiero apoyan, pero no quieren dar la cara. Los concesionarios o permisionarios del Gobierno federal tampoco quieren aparecer, aunque se saben no queridos. Y los beneficiarios del aeropuerto de Santa Lucía, el Tren Maya y la refinería de Dos Bocas, se mantienen al margen de la política y cuidan su negocio.

NO ES REMOTO que la próxima semana el Gobierno de la 4T lance un misil político con efecto electoral. Hablamos de la judicialización de unas cuatro carpetas de investigación contra la familia Yunes. De hecho a principios de semana llegó a Palacio Nacional un mensaje del exgobernador de Veracruz y exdirector del ISSSTE, Miguel Ángel Yunes Linares, pidiendo clemencia. “Conmigo lo que quieran, pero por favor no se metan ni con mis hijos ni con mi esposa”, fue el mensaje para Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, se sabe que la Fiscalía General de la República de Alejandro Gertz Manero ya tiene armados expedientes contra Yunes Linares y sus hijos Miguel Ángel y Fernando. El abogado penalista de toda la familia es José Luis Nassar Daw, litigante que tampoco es bien visto por el Gobierno de la 4T. Nassar defiende al exgobernador de Nayarit, Roberto Sandoval, acusado de corrupción y con órdenes de aprehensión giradas en este sexenio. También fue abogado de Raúl Salinas de Gortari, de Lissete Farah, de la cantante Belinda y del futbolista y excapitán del seleccionado mexicano Rafael Márquez.

LA DECISIÓN DE comprar la refinería de Deer Park a Shell fue una jugada exclusiva del director de Pemex, Octavio Romero. El ingeniero agrónomo convenció a su amigo, Andrés Manuel López Obrador, de los beneficios y en la total discreción operó. Tan sigiloso fue todo que la última en enterarse fue la secretaria de Energía, Rocío Nahle, cuyo anuncio le cayó como cubetazo de agua helada. Cosa de ver su semblante en la conferencia mañanera del miércoles, cuando se realizó el anuncio. Otro que igualmente se enteró tan solo horas antes fue el secretario de Hacienda, Arturo Herrera. El Consejo de Administración de Pemex tampoco sabía y fue convocado por el propio Presidente a Palacio Nacional el lunes para votar la compra. Pero la estrella de todo este tinglado fue Raúl Martínez-Ostos, el director de Barclays México, el banco que fungió como asesor de la operación y que realizó una impecable valuación bajo dos métodos: por valor presente neto y por flujos de utilidad descontados. El banco cobró una comisión de menor a los 8 millones de dólares por el análisis, contenido en un documento de 43 páginas.

EL PRESIDENTE ANDRÉS Manuel López Obrador estaría preparando una batería de cambios una vez que pasen las elecciones del próximo fin de semana. Y si los resultados no le favorecen, con más razón moverá algunas fichas de cara ya al arribo de la mitad de su sexenio. Algunos vienen postergándose un año y se explican por el desgaste de sus titulares. Tres nombres que ya se empiezan a mencionar con insistencia en los corrillos de Palacio Nacional son los de Irma Eréndira Sandoval, la secretaria de la Función Pública; Olga Sánchez Cordero, la secretaria de Gobernación, y Jorge Arganis, el secretario de Comunicaciones y Transportes. Los ajustes también pudieran alcanzar al sector energético integrado por la terna Rocío Nahle-Octavio Romero-Manuel Bartlett.

EL APOYO EMPRESARIAL que le quedaba al candidato de Movimiento Ciudadano a la alcaldía de Monterrey, Luis Donaldo Colosio Riojas, se vio dilapidado tras saberse que el despacho Basave, Colosio, Sánchez, del cual es socio fundador, recibió contratos de cuatro gobernadores acusados de corrupción. Se trata del nayarita Roberto Sandoval, el veracruzano Javier Duarte, el quintanarroense Roberto Borge y el neolonés Ricardo Medina, quienes recurrieron a los servicios de este bufete tras asesorías jurídicas y para proyectos legislativos. Colosio se ubica en segundo lugar de las intenciones de voto frente al priista Francisco Cienfuegos, quien acaba de recibir un espaldarazo del Grupo de los 10, vía el director de Grupo Alfa, Álvaro Fernández.

Y YA QUE andamos por las tierras del cabrito, el candidato a la gubernatura de Nuevo León del mismo partido que lidera Dante Delgado, esto es Samuel García, aprieta el paso en redes sociales, plataformas digitales y otros medios disruptivos a punta de billetazos. El fenómeno en que se ha convertido, sobre todo entre los jóvenes, es aceitado por varios frentes, incluso por afines a Palacio Nacional que ante el desplome de la candidata de Morena, Clara Luz Flores, sacaron la billetera. Uno que nos mencionan es Julio Villarreal, el dueño del Grupo Villacero y Banca Afirme. Para nadie es un secreto que el empresario acerero tiene un historial de apoyo a las causas de Andrés Manuel López Obrador.

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