Confidencial

Sacrificios en el Legislativo

El sacrificio de una gallina por parte de un senador morenista motivó la indignación de los animalistas, que no sólo condenaron la crueldad, sino que denunciaron violación a la ley.

El senador morenista Adolfo Gómez Hernández organizó ayer una “ofrenda para el dios de la lluvia (Tláloc)”, en la cual se sacrificó a una gallina en las instalaciones de la Cámara alta. El hecho de inmediato motivó la indignación de los animalistas, que no sólo condenaron en redes sociales la crueldad, sino que denunciaron violación a la ley. El legislador de Oaxaca justificó que el artículo segundo de la Constitución protege las prácticas de los pueblos originarios. No obstante, tanto la Mesa Directiva, que preside Ana Lilia Rivera, como el presidente de la Jucopo, Ricardo Monreal, se deslindaron.

La prioridad está en la Luna

En el Senado hay prioridades. Ayer en comisiones, la mayoría de Morena y aliados aprobó una reforma constitucional en materia espacial, a fin de que las actividades en el espacio ultraterrestre, incluso en la Luna y los cuerpos celestes, se consideren áreas prioritarias para el desarrollo nacional en los términos de la Constitución. Para el nombramiento de los comisionados del Inai y los magistrados del Tribunal Electoral hay ‘tortuguismo’ y evasivas, pero qué tal el fast track para considerar a las constelaciones parte de las áreas prioritarias del país. Eso sí, ante el rechazo de la oposición, se prevé que no pasará en el pleno.

Xóchitl ahora abraza a sus partidos

Después de tanto renegar y tratar de desmarcarse, Xóchitl Gálvez empieza a abrazar a los partidos que la postularon como candidata. De presentarse como una “candidata ciudadana” a secas, en los últimos días ya se asume como “la candidata de PAN, PRI, PRD y de los ciudadanos”. Además, ya puso el logo de Acción Nacional en uno de los videos que compartió este miércoles. A lo mejor ya cayó en la cuenta de que si no quería cargar con las siglas de los partidos, se hubiera ido de independiente. ¿Será?

Le llueven a México quejas por derechos humanos

Por si no hubiera sido suficiente la balconeada del Departamento de Estado por las faltas de México con los derechos humanos, ahora el informe de Amnistía Internacional puso también el dedo en la llaga. De fondo, los dos reportes tienen un mensaje claro: las violaciones a las garantías de los ciudadanos se viven todos los días, y el gobierno no ha hecho lo suficiente para frenarlas. Sólo que con el de AI no podrá el Presidente reclamar “violación al derecho internacional” o que sus adversarios están detrás… ¿o sí?

Reproche de la alianza opositora al TEPJF

En el equipo de la candidata presidencial opositora hay quejas porque el TEPJF no los recibe. Su coordinador de campaña, Santiago Creel, saltó a sus redes para acusar a los magistrados de no haber recibido ni a la candidata ni a su equipo para hablar de sus quejas sobre la constante intromisión del presidente López Obrador en el proceso electoral, así como el uso de los servidores de la nación y de los programas sociales con fines electorales. “La negativa del Tribunal Electoral de recibir a Gálvez y a líderes de la coalición es un claro ejemplo de tolerancia a la impunidad”, sostuvo.

Tribunal apresura a Vila a que deje gubernatura

El TEPJF emitió ayer una de esas sentencias que parecen chiste, no por el fondo de la decisión, sino por la burla flagrante del “sancionado”. Resulta que el artículo 55 de la Constitución ordena que, si una persona que busca un cargo de elección tiene bajo su mando la fuerza pública del o los distritos donde compite, debe separarse del cargo 90 días antes de la elección. Eso lo deberían saber todos los políticos. Pasó en Morelos, con Cuauhtémoc Blanco, y ahora en Yucatán, donde el gobernador Mauricio Vila, quien aspira a un escaño en el Senado, estiró la liga al máximo para dejar la gubernatura, pero no 90, sino 30 días antes de la elección. Total, no hay sanción, sólo un llamado a separarse del cargo.

COLUMNAS ANTERIORES

La bandera en el Zócalo
¿Un cuarto debate? No habrá

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.