Colaborador Invitado

El aseguramiento ASG y su función para crear valor sostenible

El verificar criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASG) ha adquirido un papel estratégico, brindando mayor credibilidad y transparencia a los datos no financieros.

La creciente relevancia de la sostenibilidad en la agenda empresarial está transformando la manera en que las organizaciones gestionan su desempeño, comunican sus resultados y generan confianza entre sus grupos de interés o stakeholders. Lo que antes se consideraba una obligación, como es el caso de la divulgación de información sostenible, hoy representa la base para la toma de decisiones en cuanto a gestión de riesgos y creación de valor a largo plazo. En este contexto, el verificar criterios ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ASG) ha adquirido un papel estratégico, brindando mayor credibilidad y transparencia a los datos no financieros.

Esta evolución está siendo impulsada por un panorama regulatorio que se encuentra en constante desarrollo. La entrada en vigor de iniciativas como la Directiva de Informes de Sostenibilidad Corporativa (CSRD, por sus siglas en inglés) y las Normas Internacionales de Información Financiera (IFRS, por sus siglas en inglés), está elevando las expectativas respecto a la calidad, consistencia y verificabilidad de la información divulgada. Sin embargo, la capacidad de las organizaciones para responder a estas exigencias aún deja ver importantes diferencias.

El estudio KPMG ESG Assurance Maturity Index 2025 destaca la significativa brecha que existe entre las empresas que han logrado integrar la sostenibilidad dentro de su estrategia, operaciones y procesos de toma de decisiones, y aquellas que aún se encuentran en etapas iniciales de madurez. Por ejemplo, pese al avance regulatorio y a la creciente presión de los grupos de interés, 76% de las compañías se encuentra en niveles tempranos o intermedios de desarrollo en materia de aseguramiento ambiental, social y de gobierno corporativo (ASG).

Este contraste no responde únicamente a la disponibilidad de recursos o al tamaño de las organizaciones, sino a las capacidades para alinear los procesos con la información, tecnología, estructuras de gobernanza y talento especializado. Las empresas con mayores niveles de madurez presentan una ventaja significativa en su preparación para obtener aseguramiento independiente, así como una mayor aptitud para traducir sus iniciativas de sostenibilidad en beneficios tangibles.

De acuerdo con el estudio citado, entre las organizaciones que forman parte de la primera ola de compañías sujetas a la CSRD, 60% espera incrementar su participación de mercado o ampliar su base de clientes, mientras que más de la mitad anticipa mejoras en su rentabilidad, lo que confirma que el aseguramiento ASG está evolucionando más allá del cumplimiento regulatorio, para convertirse en un habilitador de confianza, resiliencia y crecimiento empresarial.

Sin embargo, avanzar en este proceso sigue siendo un desafío para las compañías ante la complejidad de los requerimientos para reportar, así como la incertidumbre derivada de un entorno regulatorio cambiante debido a diversas barreras. A esto se suman retos relacionados con el acceso y calidad de los datos, la obtención de información confiable por parte de proveedores y la necesidad de asegurar el compromiso sostenido de la Alta Dirección para destinar recursos y acelerar las iniciativas de transformación.

En este sentido, el poder gestionar datos es uno de los factores más relevantes para fortalecer la madurez ASG. El reporte de KPMG revela que, si bien las empresas están ampliando de forma progresiva la cantidad de métricas de sostenibilidad que capturan y reportan, los avances más significativos no se observan necesariamente en la recopilación de mayores volúmenes de información, sino en la generación de datos consistentes, relevantes y orientados a la toma de decisiones.

Asimismo, incorporar tecnologías digitales está modificando los modelos de operación asociados a reportar la sostenibilidad. El uso de plataformas especializadas, soluciones en la nube e inteligencia artificial (IA) continúa creciendo, con especial interés en capacidades avanzadas como la IA generativa (IAGen). Sin embargo, la adopción tecnológica por sí sola no garantiza avances sustanciales, y las organizaciones con mejores resultados son las que han fortalecido sus marcos de gobernanza, procesos de control y la integración de información tanto financiera como no financiera.

Reconocer el nivel actual de madurez ASG constituye un paso fundamental para definir prioridades y acelerar el desarrollo de capacidades organizacionales, por lo que mejorar la preparación implica tener una visión a largo plazo que trascienda el cumplimiento normativo, para lo cual, la evolución tecnológica y las crecientes expectativas de los stakeholders en torno a las compañías que integren la sostenibilidad en el centro de su estrategia estarán mejor posicionadas para fortalecer la confianza del mercado.

Carlos Fernández

Carlos Fernández

Socio Líder de la Industria de Servicios Financieros de KPMG México

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