Colaborador Invitado

Finanzas sanas para la soberanía energética

Los recientes estados financieros de Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Pemex muestran mejora en ingresos, utilidades y reducción de deuda, reforzando la soberanía energética, escribe Luz Elena González.

A pesar de cierta crítica desmemoriada que no deja de profetizar catástrofes, los estados financieros publicados por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Petróleos Mexicanos (PEMEX) hace apenas unos días, ofrecen evidencia cierta de los buenos resultados en el sector energético mexicano, a solo un año del inicio del gobierno de nuestra presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Después de varios lustros en que los gobiernos neoliberales desmantelaron la capacidad nacional de generación de electricidad e hidrocarburos, a partir de 2019, los gobiernos de la cuarta transformación han puesto todo su empeño para recuperar nuestras empresas públicas y garantizar que toda industria, cada hogar y cada negocio del país, cuente con energía y combustible disponible a precios accesibles.

Una responsabilidad estratégica que -paso a paso, desde hace siete años- ha sido recuperada por el Estado con decisiones de gobierno, reestructuraciones, cambios reglamentarios hasta que, en 2024, una gran reforma constitucional y legal afianzó la vocación pública del sector energético mexicano. Luego de un año de plena marcha, podemos confirmar que no nos equivocamos a la luz de sus estados financieros

Tanto la CFE como PEMEX muestran ya una mejora drástica en sus respectivas finanzas. Insisto, en solo un año de redefinición constitucional. Veamos.

La CFE obtuvo ingresos que alcanzaron más de 679 mil millones de pesos, 1.8 por ciento más en comparación con el mismo periodo de 2024, lo que confirma una tendencia positiva desde 2019. Pero fijémonos en este dato: la utilidad neta, después de cubrir sus costos de operación y sus obligaciones financieras, alcanzó 139 mil millones de pesos, el mejor y más alto resultado registrado en su historia reciente.

La venta de energía —que representa casi el 77 por ciento de sus ingresos— aumentó 2.3 por ciento; la deuda de corto plazo se redujo 36 por ciento respecto del cuarto trimestre del año previo con una reducción de 4.2 por ciento en sus pasivos, lo que abre un margen mayor para realizar inversiones en generación, transmisión y distribución eléctrica con recursos propios.

En el caso de Pemex, al cuarto trimestre de 2025 reportó ya finanzas estables que en sí mismas, marcan un punto de inflexión: el balance neto de la empresa al cierre del año fue prácticamente cero, es decir, logramos revertir el saldo negativo de 350 mil millones de pesos registrado en el mismo periodo de 2024. Este logro es históricamente relevante pues revierte décadas de debilitamiento continuo.

Al mismo tiempo, registró una reducción anual de su deuda de 13 por ciento, el menor nivel de deuda de los últimos 11 años. A menor deuda, PEMEX se vuelve mejor pagador, pues pudo erogar 582 mil millones de pesos para cumplir con sus compromisos con proveedores y realizar inversiones.

Los avances reportados en la solidez financiera de PEMEX y en su capacidad para cumplir con sus compromisos en tanto empresa pública del Estado, han sido reconocidos a nivel global por dos de las principales calificadoras -Fitch Ratings y Moody’s-. ¿Resultado? PEMEX paga una tasa de interés cada vez más baja.

Todo esto ha sido posible gracias a la colaboración y la dedicación de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. La coordinación que la presidenta Sheinbaum conduce -un día si y otro también- arroja un bien todavía más preciado: la certeza demostrable de que PEMEX es un socio confiable, con el que vale la pena asociarse.

La renovada fortaleza financiera de CFE y de PEMEX, alcanzadas a un año de esta administración afianza, a su vez, nuestra soberanía. Finanzas cada vez más sanas, confirman la viabilidad de las empresas públicas, de las empresas estratégicas del pueblo mexicano.

Con el liderazgo de la primera Presidenta del país, el sector energético muestra una fortaleza financiera impensable bajo el formato neoliberal. Nuestras empresas del sector energético mejoran a la vista de todos, con datos consolidados y demostrables y, con ello, brindan la seguridad de expansión, bienestar y desarrollo a toda la nación.

Luz Elena González

Luz Elena González

Secretaria de Energía

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