Colaborador Invitado

Las 100 Horas Críticas y el auge del almacenamiento energético

Necesitan desarrollar una estrategia de aprovisionamiento de energía eléctrica que les permita asegurar el consumo eficiente.

Estamos en fechas cercanas a la ejecución del Mercado de Balance de Potencia (MBP) correspondiente al año de producción 2025. Uno de los objetivos del MBP es enviar señales al mercado respecto a si la capacidad instalada de generación eléctrica es suficiente para cubrir la demanda del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), o bien si existe falta o exceso de capacidad. El MBP impacta directamente a los usuarios finales que adquieren energía eléctrica bajo el esquema de Suministro Calificado (Usuarios Calificados). En los últimos años, el Precio Neto de Potencia (PNP) resultante del MBP se ha ubicado en niveles elevados, generando sobrecostos relevantes para muchas empresas. Ante esta situación, diversos usuarios han comenzado a evaluar alternativas para reducir su exposición a estos cargos inesperados.

El problema se presenta cuando un Usuario Calificado demanda más capacidad que la contratada durante ciertas horas del año —las denominadas 100 Horas Críticas—, las cuales se dan a conocer hasta febrero del año siguiente. Por ello, resulta fundamental realizar un análisis que permita definir la capacidad contratada óptima, es decir, aquella que minimice la exposición al MBP y maximice los ahorros. En algunos casos, el crecimiento del consumo eléctrico de las empresas no ha sido acompañado por un ajuste en la capacidad contratada con su suministrador calificado, lo que las ha expuesto al PNP del MBP, el cual en los últimos años ha rondado valores cercanos a 5 MDP por MW-año. Como consecuencia, en ciertos casos estos cargos han absorbido una parte significativa —o incluso la totalidad— de los ahorros obtenidos mediante el esquema de Suministro Calificado.

Para reducir esta exposición, algunas empresas están evaluando la instalación de sistemas de almacenamiento de energía eléctrica (SAE), con el objetivo de disminuir parcial o totalmente su demanda durante ciertas horas del día, buscando coincidir con la mayor cantidad posible de las 100 Horas Críticas. La estrategia consiste en cargar los SAE durante horas de baja probabilidad de ser una hora crítica y descargar la energía en los periodos de mayor probabilidad. Sin embargo, el dimensionamiento de estos sistemas es un factor clave, ya que a mayor duración de descarga requerida, mayor será la inversión necesaria. Por ello, es indispensable determinar adecuadamente la capacidad del SAE en función de la reducción de demanda que se busca alcanzar y de las horas en las que se pretende aplicarla.

El principal reto de estos proyectos es hacer coincidir la descarga de los SAE con las 100 Horas Críticas, cuyo comportamiento varía cada año y es difícil de predecir. Esta incertidumbre también complica la evaluación financiera, ya que los flujos esperados dependen de múltiples variables y requieren el análisis de distintos escenarios.

En este contexto, las empresas necesitan desarrollar una estrategia integral de aprovisionamiento de energía eléctrica que les permita asegurar el consumo eficiente, el mejor costo por kWh, la confiabilidad y la garantía del suministro. Para ello, es recomendable apoyarse en especialistas que puedan diseñar e implementar soluciones acordes con sus necesidades operativas y financieras.

Jorge Roberto Mercado

Jorge Roberto Mercado

Socio consultor de EPSCON

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