Lo mismo, ya no funciona. Debemos cambiar para transformar. De tanto repetir lugares comunes hemos perdido el rumbo y la oportunidad de reformar al país. Los gobiernos, los más, burócratas, sin trascendencia y sentido histórico.
No se puede tener éxito sin trascendencia. No se puede trascender en la medianía sin claridad de objetivo y ausente de instrumentos eficaces para lograr resultados en el ejercicio del poder. México merece mejor destino. Urge una sacudida política.
Van, pues, 16 programas que fortalecerían la democracia, el crecimiento económico y la justicia social:
- Restablecer el Estado de derecho y garantizar la seguridad de las y los mexicanos.
- Combatir, en serio, la corrupción y la impunidad para rescatar a México del sinónimo de país corrupto. Dignificar la política.
- Realizar una profunda y moderna Reforma Educativa, capaz de construir a la nueva y al nuevo mexicano del futuro.
- Garantizar la democracia y la auténtica división de poderes. Respetar los ámbitos propios de cada instancia de poder para dar certeza jurídica a las y a los ciudadanos.
- Garantizar la autonomía de los órganos electorales.
- Reestructurar a fondo las instituciones de salud para garantizar la sanidad de las y los mexicanos.
- Respetar los programas sociales, cancelando los apoyos a personas con ingresos que no lo necesitan, y suprimir todos los subsidios improductivos.
- Crear las nuevas y modernas Pemex y CFE, sobre la base de sustentabilidad financiera y abrir la competencia a la iniciativa privada en el sector energético.
- Llevar a cabo la construcción de dos grandes obras de infraestructura: ampliar con cuatro carriles más la autopista desde Ciudad Cuauhtémoc, Chiapas, hasta Ciudad Juárez, Chihuahua, conectándola con otras ciudades colindantes con los Estados Unidos y la construcción de una red ferroviaria integral que parta del sureste al norte, en lugares que complementen a la infraestructura carretera. Así como modernizar los puertos y aeropuertos.
- Construir, con la iniciativa privada, el Gran Aeropuerto Internacional de la CDMX (similar o mejor que el proyecto de Texcoco). México lo necesita.
- Declarar zona estratégica y de facilitación de desarrollo a la Frontera Sur, con programa de industrialización, ligada a la exportación.
- Construir el Megaproyecto Turístico de Palenque, Yacchilam, Agua Azul y Bonanpak (similar a Cancún y Los Cabos).
- Con los vecinos del norte y Canadá establecer el Tratado de Libre Comercio Chiapas- Centroamérica.
- Crear un Organismo Autónomo, como el Banco de México, para el manejo de los recursos de los programas sociales y evitar la manipulación y la compra del voto de la pobreza.
- Fundar el Instituto Nacional de Investigación e Innovación Tecnológica e Inteligencia Artificial. Es el futuro del país.
- Para hacer realidad estos proyectos, llevar a cabo una Reforma Fiscal Productiva que garantice inversiones para el desarrollo.
El tiempo exige abrirnos al futuro, sacudirnos la modorra y la desidia. No podemos seguir haciendo lo mismo. No desperdiciemos la oportunidad de trascender y hacer historia. Atrapemos el futuro.
