Colaborador Invitado

El verdadero reto del cáncer infantil es la alerta temprana

Cada aportación, cada hora de voluntariado y la difusión de los primeros síntomas del cáncer infantil marca la diferencia para miles de familias que se esfuerzan para recuperar la salud de sus hijas e hijos.

Con la carga de actividades que definen la rutina familiar en la actualidad, ignorar los síntomas tempranos del cáncer infantil es muy frecuente.

Lo que inicia como un dolor persistente, inflamación de alguna parte del cuerpo, moretones sin causa aparente, pérdida del equilibrio o de peso sin explicación, pronto se convierte en una alerta temprana que debe ser atendida con toda la seriedad posible.

Más cuando la mayoría de los casos de cáncer infantil se concentran en los países de ingresos medios y bajos, como México, donde las familias más afectadas por esta enfermedad viven en zonas apartadas y carecen de servicios de salud especializados, así como de recursos para costear los tratamientos, por lo que una detección temprana es crucial.

Para los pacientes en esas situaciones, llegar al hospital, conseguir los medicamentos adecuados, contar con el diagnóstico preciso y seguir el tratamiento son solo el inicio de su viaje para vencer a la enfermedad.

Muchas familias dejan sus hogares, trabajos y rutinas en sus comunidades para dedicarse 100% a atender a sus pacientes.

Frecuentemente, esto implica un gasto que las familias no pueden enfrentar. Por ello, cada vez que una persona se suma como voluntaria para donar tiempo o difunde la importancia de la detección temprana del cáncer infantil, ayuda a que las familias continúen con su tratamiento.

Cada evento, donación monetaria o en especie y la apertura en medios de comunicación para difundir los primeros signos de alerta son sumamente valiosos para la continuidad de los tratamientos y prevenir que los casos se agraven.

Es posible que muchas personas cuestionen el manejo de recursos porque desconocen el trabajo de las instituciones que brindan apoyo a las niñas, niños y jóvenes con cáncer.

Pero es fácil dar seguimiento al trabajo una vez que se unen al voluntariado, tanto individual como corporativo.

Probablemente, solo puedas donar 10 pesos, ropa en buen estado, juguetes, libros o enseres domésticos, pero cada aportación, cada hora de voluntariado y la difusión de los primeros síntomas marca la diferencia para miles de familias que se esfuerzan para recuperar la salud de sus hijas e hijos.

El camino para vencer al cáncer infantil en México todavía presenta desafíos importantes, pues si bien el promedio de pacientes infantiles que logran superar el cáncer es de 57%, la meta de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es que, para 2030, en países como el nuestro, la sobrevida llegue a 60%.

En países de ingresos altos, los pacientes que sobreviven al cáncer infantil se encuentran entre el 80 y el 90% de los casos.

Sin embargo, la alerta temprana es la mejor herramienta que tenemos para evitar que los casos se compliquen.

Ante cualquier síntoma de inflamación, un comportamiento inusual como dolor constante, fiebre repentina, pérdida de peso, vómito, dolor en el cuerpo o articulaciones, sangrado de nariz o ver luz blanca con un solo ojo, es momento de acudir con urgencia al médico.

La detección temprana es la manera en la que todas las personas podemos frenar el desarrollo del cáncer.

Comparte esta información con tu familia y amigos, porque hablar de cáncer es hablar de vida.

*Lorenza Mariscal, Presidenta del Patronato de Casa de la Amistad para Niños con Cáncer, I.A.P.

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