La Reforma Laboral de 2019 derivada de la firma del T-MEC, en especial del capítulo 23-A, cambió el panorama laboral en México. Las disposiciones, cuyo capítulo laboral incluye el innovador Mecanismo Laboral de Respuesta Rápida (RRM), permite al gobierno de los Estados Unidos emprender acciones de aplicación acelerada contra empresas y centros de trabajo que parezcan estar denegando a los trabajadores el derecho a la libertad de asociación y a la negociación colectiva en virtud de la legislación mexicana. Hasta ahora, con casos concentrados en la industria automotriz y de autopartes, la sola existencia del mecanismo ha cambiado el panorama de las relaciones laborales. La implementación de la reforma, el fortalecimiento de las normas laborales mexicanas para proteger y empoderar a los trabajadores, la promoción de mejores salarios y condiciones de trabajo y la lucha contra los riesgos del trabajo infantil y forzoso han centrado los esfuerzos norteamericanos en la materia.
Todo este escenario existe ahora que el fenómeno de relocalización de empresas o nearshoring comienza a mostrar sus primeros efectos. El dinamismo de la actividad económica en México ha “sorprendido”. La fortaleza que ha mostrado el pulso económico, impulsada por la inversión y la solidez del consumo interno, llevaron a la calificadora Moody’s a ajustar al alza su pronóstico de crecimiento para el PIB al cierre de año, al pasar de 3.3 por ciento, a 3.5 por ciento. También el Banco Mundial elevó en octubre la estimación de crecimiento, situándose en un 3.2% al cierre de 2023. Para el próximo año también hizo cambios favorables, ya que ahora espera que la actividad económica avance 2.3 por ciento, antes se proyectaba solo el 1.9 por ciento previo.
Este panorama, donde el sindicalismo se sitúa históricamente como un bastón de defensa de los intereses y derechos de los trabajadores, también se perfila como un territorio donde muchos trabajadores están viendo oportunidades de vida y donde está sucediendo una re-evolución. En el Sindicato Nacional Alimenticio y del Comercio (SNAC) de México se ha instaurado, con beneplácito por parte de sus miles de afiliados, el llamado Sindicalismo inteligente, un modelo de organización y de relaciones laborales donde se fusiona la tradición sindical original de principios de siglo XX con la innovación, la tecnología y los procesos digitales permanentes de participación y mejora continua.
Innovación desde Adentro: Desarrollo de Programas y Aplicaciones
Uno de los principales diferenciadores del SNAC es su enfoque en impulsar el potencial emprendedor de sus afiliados. En la narrativa sindical pareciera una osadía mezclar los términos, pero a través de programas como la “Incubadora de Talento”, el “Delegado Virtual”, el concurso de emprendedurismo “Catapulta” y “SNAC Cloud”, el sindicato no solo defiende los derechos e intereses de sus miembros, sino que también invierte en brindarles herramientas para su desarrollo personal, familiar y profesional.
La creación de una plataforma y aplicación que permite a los afiliados y su familia nuclear elegir directamente los beneficios que desean gozar es un ejemplo de cómo el SNAC se reinventa y adapta según las necesidades y deseos de sus bases. Este enfoque personalizado refleja la visión holística de un sindicalismo a la medida.
Metodología Fly©
La metodología única del SNAC, derivada de procesos de mejora continua y las metodologías Lean y Agile, conocida como Fly©, opera de manera holicrática (holística y democrática) y enarbola proyectos (aviones, avionetas y top guns) que pilotan y tripulan afiliados de todos los niveles. Estos incluyen el descubrimiento y la gestión del talento, el DEI al estilo SNAC, la configuración de la Academia, los Manuales digitales, el uso de la Inteligencia Artificial en beneficio de las personas y las Acciones con impacto en las familias y comunidades cercanas al gremio. Esta estructura horizontal busca no solo mejorar las condiciones laborales, sino también contribuir al crecimiento de la vida sindical y la conciencia política de la clase trabajadora en México de manera propositiva y pragmática.
El SNAC abrazó la transformación digital desde 2012, adoptando herramientas como GSuite y capacitando a sus delegados en el uso de las tecnologías de la información. La implementación de la inteligencia artificial con el Delegado Virtual y la distribución masiva de smartphones con planes subsidiados de Telcel entre los afiliados demuestra la voluntad del sindicato de aumentar radicalmente la participación y acortar la brecha digital en sus filas. Gracias a su estrategia disruptiva e irreverente, el SNAC se convirtió en el único sindicato en México en legitimar contratos colectivos en más de 230 centros de trabajo de manera simultánea en una sola jornada. La participación activa en vivo mediante plataformas digitales marcó también un antes y un después en las negociaciones colectivas nacionales.
Recientemente, el SNAC anunció el exitoso resultado de las negociaciones con Barcel, empresa parte de Grupo Bimbo, que resultó en un aumento total de 13.5% en beneficios para los trabajadores. Este logro es un hito importante en el camino hacia la mejora de las condiciones laborales y el bienestar de los trabajadores de la industria alimenticia en general. Durante el anuncio, Alejandro Martínez Araiza, secretario general del SNAC atribuyó a la adopción del Sindicalismo inteligente el resultado de las negociaciones colectivas con las empresas AAA donde el SNAC tiene representación, que han sido las más altas de cualquier industria en el país.
Bajo los postulados del Sindicalismo Inteligente, concepto creado por Alejandro Martínez y su Comité Ejecutivo Nacional, son tres los pilares donde se sustenta este modelo: la inteligencia técnica/académica, la inteligencia tecnológica (incluye las tecnologías de la información, el trabajo en la Nube y el uso de la Inteligencia Artificial para empoderar con conocimientos a los trabajadores, así como enseñarles a organizarse y hacer valer sus derechos) y la inteligencia empírica y social de las bases. Esto se capitaliza en mejoras continuas en las empresas, que se ven reflejadas en el bolsillo y la calidad de vida de sus colaboradores. Con el avance de este modelo, la afiliación al SNAC bottom-up no ha parado de crecer.
Su propuesta innovadora y fuera de los cánones tradicionales, hacen que el SNAC se consolide como referente del futuro de la lucha obrera mexicana y que a la fecha más de 25 mil hombres y mujeres hayan abrazado este cambio de paradigma, único en México y referente para el mundo.
Este sindicato se encuentra presente y activo bajo las normas actuales y el TMEC en más de 465 centros de trabajo, en 210 ciudades de los 32 estados y ha formado parte de la historia de México durante 103 años y se enorgullece de ser un co creador de historias de éxito y culturas laborales ejemplares en empresas como Grupo Bimbo, Mondelez, Grupo Mars, Arcor, Monte Xanic, Hershey, Comex, Alpezzi, Rich´s, Fisher and Paykel, Pastelería Ideal, entre otras.
El SNAC ha demostrado que el distanciamiento total con el modelo del siglo XX y la fusión de la tradición con la innovación puede dar como resultado un sindicato más poderoso, querido y reconocido por sus bases y efectivo para la transformación de la sociedad y el bien común.
Con un enfoque en la movilidad social, en generar comunidad con las familias trabajadoras que representa y en el desarrollo personal y profesional de sus miembros, el SNAC está marcando el camino para el sindicalismo del siglo XXI en México. El éxito contundente en los resultados de sus negociaciones colectivas, y la aprobación de más del 98% de sus afiliados en las legitimaciones, votaciones y consultas masivas, destacan su capacidad para liderar el cambio en el panorama laboral nacional.