Colaborador Invitado

Manos a la obra y sostenibilidad

Las empresas más importantes del sector constructor ya reconocen su relevancia, sin embargo, no todas lo consideran un tema estratégico.

Por Dra. Joaquina Niembro. Profesora-Investigadora, Facultad de Ingeniería de la Universidad Panamericana.

En días pasados se mostraron sendas manifestaciones de la importancia del sector construcción en nuestro país. En dos recintos, en simultáneo, en alrededor de 50 mil m2 se expusieron, promocionaron, vendieron y divulgaron materiales, servicios, tecnologías y temas relacionados con el sector. Se pudo apreciar lo boyante de la edificación en México y también se mostró claramente que la sostenibilidad en el sector, aunque muy importante, sigue en proceso de consolidación.

Dimensionemos la magnitud de la construcción en nuestro país. Representa 2.2 billones de pesos del PIB nacional, por la actividad de alrededor de 30 mil unidades económicas y da empleo a casi 15 de cada 100 personas económicamente activas según datos reportados por INEGI y DATA MÉXICO para el 1° trimestre 2023. La Ciudad de México, Nuevo León y Jalisco son las entidades mayor crecimiento y producción. Para la plataforma de inteligencia de negocios bnamericas, el crecimiento del sector en México, muestran ya niveles pre-pandemia.

Regresando al tema de sostenibilidad, las empresas más importantes del sector ya reconocen su relevancia, sin embargo, no todas lo consideran un tema estratégico. Tan sólo el 5% de las empresas grandes (aquellas con facturación mayor a 50 millones de pesos anuales y/o con más de 50 empleados), cumplen normatividad en temas ambientales y el 60% declara abiertamente al INEGI no cumplirla. Respecto al personal dedicado a la protección ambiental, Querétaro y la Ciudad de México reportan la mayor cantidad de empresas grandes que remuneran esta actividad.

En las empresas pequeñas y los profesionales independientes, se dan grandes contrastes, pues o se fundan y trabajan con principios de sostenibilidad o directamente los desconocen. En la primera opción, las colaboraciones que ocurren entre estas y las grandes empresas crean en una sinergia muy provechosa para la sostenibilidad. En la segunda opción, el riesgo de quedar rezagados en poco tiempo y seguir formando parte del problema es muy grande.

Ahora bien, no confundamos la sostenibilidad en las empresas con un mercado verde. La sostenibilidad en y de las empresas hace referencia a que la operación se realiza bajo principios estratégicos de sostenibilidad. La sostenibilidad es el gran marco que puede incluir entre otros, ser responsables socialmente, trabajar con el enfoque de los objetivos de desarrollo sostenible y la Agenda 2030, generar y reportar indicadores financieros y de riesgo ESG, tomar medidas de circularidad, entre otras.

Por otro lado, queda el bien o servicio que se ofrece para un mercado verde. Me permitiré definir al mercado verde como aquel mercado que demanda bienes o servicios que responden a su necesidad a la par que satisface su preocupación sobre el impacto del producto sobre el ecosistema, la salud, el agotamiento del recurso, etc. Incluso podemos considerar que es el mercado que quiere una solución a su necesidad con un limitado impacto ambiental y es respetuoso con la sociedad.

Aunque pareciera que una empresa que trabaja en pro de la sostenibilidad desde sus operaciones debe ofrecer productos verdes y no necesariamente es así. Una empresa puede ser muy cuidadosa de la capacitación de sus empleados, rechazar el trabajo infantil, ser equitativa, ahorrar agua y separar residuos, y por otro lado producir un producto de muy corta vida útil, producto que además contamina y contribuye al calentamiento global.

De igual manera una empresa que violenta los derechos de sus trabajadores, desperdicia materia prima y no sigue una política de regeneración de recursos renovables puede ofrecer un producto que es apreciado por ser ecológico. ¿Paradójico? Totalmente. De ahí que la congruencia entre ser y ofrecer, sea tan relevante para la sostenibilidad.

En el sector de la construcción, las empresas comprometidas con la sostenibilidad están trabajando para ser congruentes. Avanzan con paso firme para acercar las dos posturas de ser sostenibles y ofrecer sostenibilidad. Para ello están tomando acciones como:

  • Desde el diseño de los proyectos pensar en limitar el impacto al entorno, tanto en lo ambiental como en lo social. Desde la fase del diseño se puede prevenir y resulta mucho más rentable diseñar de origen que rediseñar soluciones posteriores a la obra.
  • Rediseñar las operaciones de la empresa para tener una mejor actuación corporativa y poder reportarla con las visiones de responsabilidad social empresarial y los criterios ESG. Respetan leyes, normas y estándares como parte de un comportamiento ético.
  • Buscar la circularidad en los procesos productivos. Limitar la contaminación, hacer durables los productos y contribuir a la regeneración de ecosistemas.
  • Incluir nueva tecnología en los procesos y servicios, como ejemplo, los gemelos digitales para controlar procesos y utilizar materiales comprobadamente amigables con el medio.
  • Cambiar a matrices energéticas más amigables con el ambiente y depender menos de combustibles fósiles.
  • Capacitar al personal, operarios, administrativos, etc. para el mejor desempeño de sus funciones y en temas de sostenibilidad y Objetivos de desarrollo sostenible.
  • Rentabilizar las acciones a través de la taxonomía y hacer un buen negocio de un buen desempeño social y ambiental.

La construcción en México es pionera en prácticas sostenibles, es un sector maduro que sigue evolucionando con un derrotero de sostenibilidad muy orgánico. Sea ejemplo de manos a la obra para la industria mexicana.

Twitter: @JoaquinaNiembro

www.linkedin.com/in/joaquina-niembro

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