Por Carmen Moreno Toscano*
Hoy se conmemora el Día de África, una fecha simbólica en la que recordamos la creación de la Organización para la Unidad Africana, actualmente Unión Africana. En esta importante celebración, refrendamos el compromiso de México de incrementar sus relaciones con países de ese continente. El canciller Marcelo Ebrard recientemente anunció la apertura de embajadas en Côte d’Ivoire y Senegal.
Hay razones para ello. Nuestras relaciones ofrecen ventajas recíprocas: creciente comercio e inversión, compromiso mutuo en el combate a la pobreza, fortalecimiento de la seguridad alimentaria y energética, mayores esfuerzos y cooperación en las políticas de adaptación y mitigación en la lucha contra el cambio climático, entre otras. El objetivo final es contribuir al desarrollo de nuestros pueblos.
Las aperturas son parte de la estrategia para fortalecer la presencia de México en dicho continente. Hay mucho trabajo previo. En el plano político, nos hemos acercado para sostener sesiones de trabajo de distintos mecanismos de consultas bilaterales pendientes con Côte d’Ivoire, Nigeria y Marruecos. Invitaremos a nuestros socios africanos a dialogar y a acordar entregables específicos para enriquecer de manera sustantiva las agendas bilaterales.
En lo económico, apoyamos la realización de misiones empresariales, como la que ya prepara el Consejo Empresarial Mexicano de Comercio Exterior, Inversión y Tecnología (Comce) a Ghana y Nigeria para el segundo semestre de 2023. La meta es identificar nichos de oportunidad, con especial énfasis para las micro, pequeñas y medianas empresas de nuestro país. Buscamos multiplicar lo que ya sucede con Guinea Ecuatorial y la República Democrática del Congo, en donde mipymes mexicanas preparan su incursión en los sectores farmacéutico y avícola.
Nuestra cooperación con el continente africano integra también al componente educativo como un área estrechamente vinculada con el desarrollo social. México ha puesto a disposición de los países de África sus prestigiadas “Becas de Excelencia”, cuya convocatoria está abierta de mayo a junio de este año. Éstas contribuyen a aumentar los intercambios a nivel persona–persona, lo que a su vez permite un mayor conocimiento recíproco de nuestras sociedades.
La cooperación es complementada con programas diseñados para facilitar el intercambio de buenas prácticas y el diseño de políticas públicas. Aquí, podemos contribuir mutuamente a nuestro desarrollo. Un ejemplo tangible es la prevención y reducción del riesgo de desastres, con el intercambio de conocimientos y experiencias, así como la administración de sistemas de alerta temprana.
Otra iniciativa de gran potencial incluye la capacitación para proyectos de registro de sitios culturales que podrían ser catalogados como Patrimonio Mundial Cultural y Natural de la Humanidad, lo cual facilita el acceso al financiamiento internacional.
La decisión de reabrir la Embajada mexicana en Dakar (que operó originalmente entre 1976 y 1991) y el establecimiento de una representación en Abiyán, representa un claro mensaje del interés de México en África. La estrategia de nuestro país hacia el continente y sus naciones socias es multidimensional. Nuestro esfuerzo para incrementar la presencia de México busca aprovechar estas ventajas recíprocas y contribuye a crear un balance positivo.
En un escenario complejo caracterizado por la confrontación, la competencia y la reconfiguración de las cadenas mundiales de suministro, entre muchos otros retos globales, el mejoramiento de las condiciones de vida de nuestros pueblos debe ser nuestra más alta prioridad. África, como una de las regiones que crece de manera más sostenida, tiene que representar para México una de sus más importantes prioridades en el objetivo de alcanzar un futuro más próspero.
*Subsecretaria de Relaciones Exteriores
@CMorenoToscano1