Colaborador Invitado

Si hay ruptura, será la sepultura

Morena, con la posible alianza Va por México desintegrada, se enfilaría sin problemas a la conquista de los gobiernos de los estados de México y Coahuila en 2023.

Óscar Mario Beteta

En los días que corren, por tantos hechos que se han estado dando en la esfera política –todos vinculados entre sí–, se podría estar gestando un cambio histórico en la vida del país cuyas consecuencias apenas alcanzan a vislumbrarse.

La centralidad de ese proceso radica en que el presidente Andrés Manuel López Obrador sigue demostrando “quién manda aquí”, con la acumulación de más poder pese a haber traspasado su cuarto año de gobierno, en que, para la mayoría de sus antecesores, empezaba a declinar.

Algunos de los hechos más significativos que concurren en este escenario, son:

Su propuesta de reforma para que la Guardia Nacional sea adscrita a la Secretaría de la Defensa Nacional, fue aprobada en cuestión de horas en la Cámara de Diputados sin contratiempos. Aunque legalmente no se podía hacer al vapor, en el Senado no se veían obstáculos, al menos hasta ayer, para ser aprobada.

El análisis y debate que se han dado en la Suprema Corte para decidir sobre la inaplicación de la prisión preventiva oficiosa, que ha provocado opiniones encontradas, queda en pausa por la decisión del ministro ponente, Luis María Aguilar, de retirar su proyecto.

La iniciativa de la diputada priista Yolanda de la Torre para extender hasta 2028 la participación del Ejército en funciones de seguridad pública, cambia el escenario político-partidista.

Esto, aun cuando la exigencia de la legisladora de que las corporaciones policiacas municipales y estatales se profesionalicen y asuman su responsabilidad, no considera el traslado de funciones administrativas y operativas de la Guardia Nacional a la Sedena.

Lo anterior, deriva en el impasse en la alianza Va por México, formada por PRD, PAN y PRI, decidido por los dos primeros.

Alejandro Moreno Cárdenas asegura que la coalición se mantiene, pero al mismo tiempo apoya la ampliación del periodo de permanencia del Ejército en las calles.

La gobernadora Layda Sansores frena los ataques que semanalmente le lanzaba acusándolo de todo, y queda en veremos su posible desafuero.

En política no existen las coincidencias –aunque se nieguen las evidencias– y las que se están viendo son tantas, que obligadamente tienen que inscribirse en el contexto de la sucesión presidencial, el cual, hasta hoy, claramente muestra:

Que Morena, con la posible alianza Va por México desintegrada, se enfilaría sin problemas a la conquista de los gobiernos de los estados de México y Coahuila en 2023, pues separados ningún partido tendría la menor oportunidad de ganar esos cargos.

En ese caso, la competencia de 2024 sería de mero trámite para quien fuere el candidato presidencial de Morena. Su triunfo sería aplastante.

Que el presidente Andrés Manuel López Obrador, contrario a lo que ha ocurrido con la gran mayoría de sus antecesores, conformaría y encarnaría al final de su sexenio un macropoder integrado por todos los micropoderes del país, con base en el cual garantizaría la continuidad de su proyecto de Nación.

A eso se sumaría el hecho de que nadie como él ha construido una imagen propia del líder carismático tradicional weberiano al que la gente admira, sigue y apoya sin reservas.

En la perspectiva de que la ruptura de la alianza Va por México pudiera ser la sepultura de la oposición, sería loable que el presidente y quien lo suceda, se preocupen y se ocupen en construir equilibrios de poder para fortalecer la democracia.

Sotto Voce.- Según dicen sus más allegados, la reunión de senadores de Morena y Ricardo Monreal con el presidente, será definitiva y definitoria para el zacatecano… Pues guste o no, al parecer, Alejandro Moreno Cárdenas es IN-A-MO-VI-BLE… Ante la muy remota posibilidad de una ruptura en la alianza opositora, para muchos, se fortalece el escenario en que, después de tantas horas de calentamiento, conocido bateador emergente entre decididamente al diamante para destapar su refresco y, ahora sí, dejar salir todo el gas.

COLUMNAS ANTERIORES

El 94% invisible: por qué México puede quedar fuera del T-MEC sin darse cuenta
Por qué los datos definirán a las empresas del futuro

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.