Colaborador Invitado

Pobreza, infraestructura e ingeniería humanitaria

‘La ingeniería humanitaria es capaz de crear y ofrecer soluciones que permitan a los sectores marginados a superar la pobreza y reducir la brecha económica’.

Jorge Javier Jiménez Alcaraz

Vicepresidente de la Asociación de Ingenieros y Arquitectos de México, A.C. y Coordinador del Comité de Desarrollo Urbano Sustentable del Colegio de Ingenieros Civiles de México.

Twitter: @Ing_JJimenezA / Mail: ing.jorge.jimenez.a@gmail.com

La reducción de la pobreza y su eliminación, debe ser el principal compromiso de las naciones y el de uno de sus principales sectores productivos: los ingenieros y arquitectos, responsables del diseño de la infraestructura adecuada para erradicarla.

De acuerdo a datos de El Consejo Nacional de la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) sobre la medición de la pobreza 2020, ésta tuvo un incremento de 2.0%, respecto al 2018, al pasar del 41.9% al 43.9%.

El rubro de personas en pobreza extrema, en el 2018, registró un 7.0% y en el 2020 aumentó al 8.5%, lo que significa un incremento del 1.5%, lo cual refleja una disminución en su calidad de vida.

En lo anterior, tiene mucha relación la calidad de la infraestructura urbana del entorno de las personas que se encuentran en esta situación, a pesar de que, según el mismo CONEVAL, la población vulnerable por carencias sociales, se redujo al 23.7% en 2020 respecto al 26.4% registrado en 2018.

Los criterios de la Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI), para identificar a la población en situación de carencia por calidad y espacios de la vivienda que habitan, presentan al menos, una de las siguientes características: el material de los pisos de la vivienda es de tierra; el techo de lámina o desechos; los muros de adobe, lámina, madera o asbesto.

En México, según el CONEVAL, aproximadamente 14 millones de hogares no gozan del derecho a la vivienda digna y decorosa, lo que representa al 45% del total de viviendas registradas en el país. La principal razón es la falta de recursos económicos. Esto implica que sólo 17.5 millones de hogares se encuentran en condiciones favorables para el desarrollo humano, social y económico de quienes los habitan.

Para que la infraestructura urbana sea digna, es importante considerar la disponibilidad y accesibilidad a servicios básicos, como agua, luz, electricidad y drenaje, entre otros. En este sentido los resultados hasta ahora en calidad de vida, son preocupantes: el 7.3% de los hogares no cuentan con sanitario en la casa ni con servicio de drenaje sanitario y el 0.4% de los mexicanos no tienen luz en el hogar.

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), afirma que el 44.2% de las casas presentan problemas de filtraciones, 40.8% presentan grietas y cuarteaduras. En tanto que con fracturas o deformación de columnas o vigas, se encuentra el 10.6%.

¿Qué ingeniería es capaz de crear y ofrecer soluciones que permitan a los sectores marginados, vulnerados económica y socialmente, a superar la pobreza y reducir la brecha económica, social y tecnológica con los otros sectores de la sociedad?

La respuesta es la ingeniería humanitaria, orientada a la búsqueda de soluciones técnicas de problemas prioritarios de comunidades pobres, construyendo infraestructura digna en zonas marginadas y vulnerables que contribuiría en gran medida a la erradicación de la pobreza.


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