Este miércoles se realizará una reunión del presidente López Obrador y el presidente Biden, tendrán un nuevo encuentro en el marco de la reunión de Asia – Pacífico, los pendientes son muchos en un mundo fragmentado por las guerras y en donde los países del Pacífico parecieran ser una isla de calma y prosperidad; los pendientes entre México y Estados Unidos se centrarán no tanto en lo comercial sino en cuestiones claves de la convivencia entre dos vecinos, uno acosado por los problemas hemisféricos como es la migración, nos hemos convertido en la puerta de contención de la misma, con todos los costos que esta situación implica. Se requiere de acciones que reduzcan la presión fronteriza, que parece ser se convertirá en uno de los ejes de la campaña presidencial en Estados Unidos en 2024 y no queda claro la posición que asumirán los candidatos presidenciales en México.
En materia comercial la relación con Estados Unidos es excelente, las exportaciones crecen de manera espectacular y el superávit registrado hasta septiembre, por parte de México, pasó de 150 mil millones de dólares en los tres primeros trimestres de 2022 a 170 mil millones de dólares en 2023. Es un superávit extraordinario y lo es más si se piensa que es la relación de un país en desarrollo con la mayor economía del mundo. A este debe sumarse que México logró reducir el déficit con los países de Asia en estos tres primeros trimestres, reduciéndolo de 148 mil millones a 145 mil millones de dólares, cobrando relevancia que esto deriva de una reducción del déficit con China.
Es una gran oportunidad para que México pudiera replantear su relación con Estados Unidos y con los países del Pacífico. El viernes asistirá a la reunión el presidente XiJinping, de China, con la perspectiva de reducir las tensiones entre ambas potencias y los tres principios sobre los cuales dialogará con Estados Unidos serán: coexistencia pacífica, respeto mutuo y cooperación ganar-ganar.
En este marco, México tendría que tomar la iniciativa para hacer planteamientos con una visión más amplia hacia los países del Pacífico, ya que en agosto pasado, para hacer frente al fuerte déficit que se tiene con los países asiáticos, se modificó la ley de impuestos a la importación para poner aranceles a productos provenientes de países con los que no tiene un tratado de libre comercio.
Las tarifas arancelarias impuestas van del 15 al 25 por ciento, y aplican a industrias como la del calzado, plásticos, vidrio y cerámica, entre otras. Al implantar esta medida se argumentó, por parte de la Secretaría de Economía, que se buscaba proteger a los micro y pequeños empresarios, lo cual es totalmente válido; sin embargo, se requiere complementar esta propuesta buscando que los países asiáticos realicen proyectos de inversión que fortalezcan a la economía mexicana bajo el argumento de que nuestro país se vuelve sumamente atractivo bajo la estrategia estadounidense del nearshoring.
En esta perspectiva, las reuniones de San Francisco son claves para la elaboración de una estrategia más amplia por parte de México no sólo con Estados Unidos, sino con todos los países de Asia Pacífico, que se ha convertido en la región de mayor crecimiento en los últimos años, coincidente con estas reuniones, China ha dado a conocer que su crecimiento se está acelerando y su crecimiento será superior al cinco por ciento en 2023. Estas son buenas noticias para el mundo, sin embargo, para que esta situación se traduzca en beneficios concretos para la economía mexicana se requiere que este proceso se concrete en más inversiones en México y un aumento de las exportaciones hacia el gigante asiático. Esto parece no ser el caso, ya que en vez de establecer nuevas plantas en el país, pareciera ser que el gigante asiático está invadiendo el país con automóviles. Se requiere de una negociación que aparentemente no se está buscando por parte de la Secretaría de Economía, para asegurarnos que se aumenten los flujos de inversión hacia México, por parte de los países con los que tenemos mayores déficits.
Se requiere de una visión amplia en San Francisco, por una parte, llegar a acuerdos con Estados Unidos en materia de migración y buscar que los países del Pacífico Asiático incrementen sus inversiones en nuestro país. Es un momento clave que, esperamos, lo sepa aprovechar esta administración y deje sentadas las bases para un futuro menos frágil para la economía y política mexicana.