Los resultados macroeconómicos del segundo trimestre resultaron mejor a lo esperado, el sector servicios ha dado vitalidad a la economía y esto era de esperarse con el verano que atrae fuertes corrientes de turismo hacia México. Sin embargo, el desempeño del sector agropecuario y manufacturero no han mostrado fortaleza, lo que apunta a la necesidad de políticas macro más específicas que fortalezcan a estos sectores para asegurarnos un mejor desempeño de la economía.
El sector agropecuario requiere de un mayor apoyo, es necesario impulsar el crecimiento de varios cultivos que se reflejan en desabastos y mantienen el crecimiento de los precios de artículos básicos elevados, lo que se denomina la inflación subyacente. Es necesario que se instrumenten medidas especiales por parte de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural que atienda los cuellos de botella de varios cultivos, con el fin de evitar que el período de lluvias agrave el abastecimiento de productos de la canasta básica. En esta perspectiva, sería momento que las llamadas de atención fueran escuchadas por los que elaboran las políticas sectoriales.
En el sector manufacturero son necesarios esfuerzos para nutrir y fortalecer las industrias emergentes estratégicas y fomentar nuevas industrias, con el fin de impulsar la competitividad y la influencia del país en las cadenas industriales y de suministro globales. Se requiere de una política industrial que impulse la oportunidad que se abre con la política de nearshoring.
Es imperativo consolidar los cimientos y la fortaleza de la recuperación y el crecimiento económico, es momento de una política industrial más proactiva para estimular la inversión privada. Es momento de que la SHCP estimule a la inversión mediante una revisión de las políticas de crédito, de forma que sean atendidos los pagos atrasados adeudados a las empresas para evitar la imposición y el prorrateo arbitrarios de cargos. Todo esto permitirá que el mercado de capitales esté en mejores condiciones para apuntalar la confianza de los inversionistas.
Otro punto clave para la recuperación serán las medidas de política que conduzcan al crecimiento estable y sólido del mercado inmobiliario, que se ha convertido en un sector clave para el crecimiento industrial, ya que impone necesidades específicas para su crecimiento. En esta perspectiva, un nuevo modelo de desarrollo para el sector inmobiliario permitiría una expansión a un ritmo más acelerado que pudiera ser compatible con el desarrollo industrial impulsado por el nearshoring, el cual demandará espacios en los parques industriales y en las ciudades y esto deberá estar compatibilizado con políticas de vivienda adecuadas para otorgar condiciones de vida decentes a los profesionistas y trabajadores de las nuevas plantas industriales.
Asimismo, se requiere que la Secretaría del Trabajo diseñe una estrategia para poner en marcha programas de educación dual que faciliten la incorporación de jóvenes en las nuevas plantas del nearshoring. De igual forma, se requiere establecer un programa de seguimiento de las condiciones de trabajo en todo el país para asegurar que el proceso desemboque en la creación de trabajo decente, tal como ha sido acordado con la Organización Internacional del Trabajo.
La Secretaría de Economía requiere dar seguimiento a las políticas de apoyo, en una apuesta por sostener las expectativas de las empresas, aumentar su confianza y facilitar sus planes de inversión y operación a largo plazo. Un punto básico en este entorno será el abastecimiento de energías limpias que cumplan con los estándares de seguridad internacional.
El país debe aprovechar este momento de recuperación del crecimiento para amalgamar una serie de políticas macro más agresivas que permitan sostener la dinámica observada en lo que va del año, es momento para reordenar las políticas y con ello, asegurar un mayor crecimiento. No es momento para la complacencia, es la oportunidad para impulsar políticas macro que consoliden e impulsen un mayor crecimiento de la economía.