Clemente Ruiz Duran

Retos de la sociedad ante la nueva realidad: la innovación 5G

La pandemia ha ayudado a desarrollar una nueva sociedad, en donde las telecomunicaciones son el elemento esencial de la recuperación y la transformación económica, social y política.

La sociedad mexicana cumplió un año de enfrentar la pandemia más desastrosa de su historia, no ha sido fácil, se ha sumado una caída de la actividad económica, de la inversión, del empleo, se ha aumentado la población por debajo de la línea de la pobreza, se ha desatado una violencia inusitada en todo el país, especialmente hacia las mujeres y el país se encuentra en espera del proceso electoral más grande de su historia con graves ataques a la autoridad electoral.

Del futuro lo menos que puede decirse es que es incierto; sin embargo, es también un gran momento para la redefinición de la sociedad sobre su futuro.

Un factor positivo es que se ha iniciado la vacunación para los adultos mayores, cubriendo zonas amplias del país. La expectativa es que esto reduzca la mortalidad de manera importante, aunque eso no prevenga de que se dé una tercera ola de contagios después de las vacaciones de semana santa. El gran reto es cómo impulsar la economía de manera que se restablezca la actividad económica y simultáneamente atender problemas estructurales de la economía mexicana.

Para imprimir optimismo se requiere imaginar el futuro como una opción en donde construyamos una sociedad más integrada con mayor calidad de vida, para ello es necesario la cooperación pública-privada en materia de innovación. El sector público requiere ser el que impulse esta visión, es necesario que no se conforme con terminar las inversiones iniciadas, el periodo 2021 a 2024 debe ser un periodo de planeación de largo plazo que impulse a México para el año 2050.

En esta perspectiva, conviene mencionar que el día de ayer en Chile se llevó a cabo una reunión para impulsar un Hub Digital con las Redes del Futuro, buscando impulsar la tecnología 5G como mecanismo de una mayor interacción entre sectores y regiones. Este es un gran proyecto de cooperación público-privado, para generar un ecosistema digital que impulse nuevas áreas de negocio y para rediseñar la producción tradicional. Imaginemos, nos dijo Pamela Gidi Macías, subsecretaría de Telecomunicaciones de Chile, la forma como podemos utilizar estas nuevas tecnologías para impulsar transformaciones menos riesgosas en la minería, o para conectar todos los hospitales del país con estas nuevas tecnologías y con ello monitorear el cuidado de la salud y poder dar tratamientos complejos a distancia.

En el día a día, el ecosistema digital que se puede desarrollar con la 5G es impulsar la cooperación entre academia y los negocios para construir nuevas áreas que contribuyan a generar mayores niveles de vida en regiones remotas, como sería la referente a la colectividad rural. Asimismo, se señaló la necesidad de ayudar a rediseñar los negocios tradicionales como los restaurantes que han utilizado estas tecnologías para asegurar cierta demanda pese al cierre de actividades. Es evidente que muchos de los desarrollos de interconexión que se utilizaron en la pandemia debemos proyectarlos hacia el futuro, y ver cómo compatibilizamos esta estrategia 5G con los negocios tradicionales, para que una mayor población pueda beneficiarse.

En el debate surgió el tema de cómo utilizar esta tecnología para impulsar reivindicaciones sociales como es el caso de la mujer, se señaló en este caso que se puede ayudar a su empoderamiento, ya que es un camino hacia la liberación económica de las mujeres a través del teletrabajo. Se enfatizó de igual forma que esta revolución ayudará al ciudadano común a tener un mejor ejercicio de sus derechos fundamentales mediante el acceso a la información pública, lo que permitirá el acceso a la cultura, a la educación y al trabajo, ya que una sociedad conectada es más competitiva y resiliente a la pandemia.

En su alocución inaugural el presidente de Chile señaló que Nelson Mandela decía que la herramienta más poderosa de transformación social es la educación, hoy podemos decir que no hay herramienta más poderosa de transformación social que el internet y las telecomunicaciones. El verdadero cambio civilizatorio se da en el mundo digital y por eso con las palabras de Neruda se puede decir que se podrán cortar todas las flores, pero no podrán detener la primavera, menos la primavera digital. En esta perspectiva la pandemia ha ayudado a desarrollar una nueva sociedad, en donde las telecomunicaciones se erigen como elemento esencial de la recuperación y la transformación económica, social y política.

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