Claudia Olguin

Reforma

En esta icónica avenida de la Ciudad de México (CDMX) ha pasado de todo. Sismos, marchas, bloqueos, expansión vertical y ahora un impasse para redefinir lo que sucederá en los miles de m2 que la conforman.

En esta icónica avenida de la Ciudad de México (CDMX) ha pasado de todo. Sismos, marchas, bloqueos, expansión vertical y ahora un impasse para redefinir lo que sucederá en los miles de m2 que la conforman. En especial un tramo de ella considerado por analistas e inversionistas como la golden mile del mercado de oficinas mexicano, vive una tendencia atípica como herencia de un año de distanciamiento provocado por el COVID-19.

Hasta el último trimestre del año pasado, el corredor Reforma Centro que dispone de un inventario de 942 mil 117m2, registraba una tasa de disponibilidad de 10.50% y una tasa de absorción trimestral neta negativa de 802m2.

Ambos indicadores si bien no son positivos, sí lograron diferenciarse del resto de los 10 corredores que conforman el mercado. Fueron los más bajos si se les compara con el complejo escenario de los corredores Lomas Altas y Norte, ambos con un nivel promedio superior a 40% en cada caso en materia de disponibilidad y de casi 4,000 m2 negativos de absorción neta.

A estas circunstancias debemos sumar que el corredor Reforma Centro cuenta con el precio promedio más alto de la ciudad, dado que cada m2 se renta de acuerdo con el reporte más reciente generado por Newmark de $29.45 dólares. El contexto del futuro inmediato es por demás atractivo si se considera que guarda un estado neutral al momento, dado que se enmarca en una situación generalizada compleja ante la dificultad que tendrán los desarrolladores e inversionistas para establecer pronósticos de demanda neta.

Este último indicador representó para el corredor hasta el 3er trimestre del 2020, acumular 28% de la demanda neta de toda la ciudad de México en el lapso.

Es como señala otro reporte de la firma JLL, resultado de la pandemia en uno de los períodos de mayor reto para el mercado, dado que en ese lapso se registró apenas una demanda neta de 34 mil 953m2.

Un factor importante que debe considerarse es que 17% de la demanda neta acumulada hasta el tercer trimestre, fue resultado de pre arrendamientos y preventas de edificios en Reforma y Perisur de años anteriores y que justo se ingresaron al inventario ese año.Entre las operaciones más relevantes del último trimestre destacan los 6,910m2 que tomó Afore XXI Banorte en el anexo de Torre Mayor, los 1,998 m2 de la Embassy of The United States of America en Reforma 265, además de otras de Liberty Finanzas en Torre del Ángel y Axtel también en Reforma 265.

Por ello esta avenida sigue siendo relevante. Es además una de las 3 que concentrará la nueva oferta en construcción hacia los próximos 3 años, dado que en ella se edificará 26% del nuevo portafolio.

Recordemos que en ella abrirá en breve el nuevo Ritz Carlton de la CDMX alojado en Chapultepec Uno, Grupo Xtra planea la edificación de Puerta Reforma, además de Reforma Colón del Grupo Sordo Madaleno y Corporativo Reforma 445.

Todas son apuestas ambiciosas para un mercado que se redefine, pero que indudablemente sacará provecho de las oportunidades que plantean las reglas de uso en el mercado corporativo. En especial, las edificaciones concluidas a la espera de los nuevos requerimientos de inquilinos por espacios flexibles y adecuados a modelos híbridos de trabajo.

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