Competencia 2.0

Visitas de verificación de Cofece

El poder de realizar visitas de verificación es una mejor práctica internacional para las agencias de competencia.

La Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) tiene amplísimas facultades para realizar visitas de verificación sorpresa a empresas e individuos. Aunque durante la pandemia la autoridad pausó el uso de este recurso de investigación, hace unos días se anunció que las visitas de verificación se han reanudado y con especial fuerza. Los funcionarios de este órgano autónomo podrían aparecer a la puerta en cualquier momento. ¿Están las empresas preparadas para ello?

La experiencia de varias visitas es que los empleados de las empresas no se encuentran capacitados para responder a inspecciones de las autoridades, pero mucho menos de órganos tan especializados como Cofece o el Instituto Federal de Telecomunicaciones (que también podría realizar este tipo de diligencias con el mismo fundamento de la legislación de competencia). Los empleados de todos niveles tienden a reaccionar mal, a recibir documentos de forma errónea y en el peor de los casos, a destruir información y oponerse. Las sanciones pueden ser graves.

El poder de realizar visitas de verificación es una mejor práctica internacional para las agencias de competencia. Prácticamente todas las autoridades de la materia en el mundo tienen este tipo de facultades dado lo difícil de probar prácticas monopólicas y lo complejo de las investigaciones. Obviamente el marco de protección para el gobernado también es muy amplio y la autoridad debe ser muy cuidadosa en respetar todos los derechos de los particulares para realizarlas. El sistema jurídico de competencia se beneficia de tener estas figuras, y por ello se deben cuidar los aspectos constitucionales de su realización.

Las empresas no tienen de otra que prepararse para estos desagradables momentos. Las autoridades pueden visitar a todo tipo de empresas, de todos tamaños, de todos los giros, de todo tipo de participaciones de mercado. El principal error es pensar que “en mi empresa no va a pasar”. En el pasado, la Cofece ya ha visitado a empresas medianas o pequeñas de tecnología, hospitales, asociaciones de prestadores de servicios, empresas de transporte, energía o logística, solo por mencionar algunas. El objetivo de la autoridad es obtener evidencia sobre la realización de conductas anticompetitivas, principalmente en comunicaciones que se pudieran realizar entre competidores, pero también comunicaciones internas o documentos que pueden incluir presentaciones, memorandos y reportes.

¿Cómo prepararse para una visita? El ideal es que exista un entrenamiento de los principales empleados de la empresa para reaccionar correctamente en la eventualidad de la visita sorpresa: tener un protocolo detallado y entrenamientos periódicos que puedan incluir demostraciones de la forma en que se realizan las actividades de los funcionarios públicos. En términos prácticos, los directivos de empresa deben cuidarse legalmente desde el inicio. Hablar con su abogado interno o externo para recibir a los funcionarios de Cofece, cuidando que la orden de la visita esté debidamente integrada. Adicionalmente, los directivos tendrán que coordinar a sus empleados y organizarlos de manera adecuada ante esta intrusión en sus labores previendo la copia de información, verificar que los visitadores no excedan sus facultades y prever los objetivos de la investigación que se realiza. Los protocolos y entrenamiento deben cubrir y prever estos aspectos para evitar reacciones equivocadas.

Muchos han cuestionado si estas facultades tan amplias son constitucionales. Ya han existido revisiones del tema por el Poder Judicial, la más importante en una acción de inconstitucionalidad donde el entonces procurador general de la República cuestionó una reforma a la ley de competencia y en donde la Suprema Corte respaldó totalmente la figura de visitas de verificación sorpresa sin necesidad de una autorización previa de un juez. Aún existen y existirán otros asuntos pendientes en el Poder Judicial donde se analizan temas específicos que todavía veremos cómo se deciden. En todo caso, las posibilidades de defenderse serán mejores si la empresa está preparada.

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