Benjamin Hill

Diez años de Transparencia Presupuestaria

Hace poco más de diez años, se publicó la página de Transparencia Presupuestaria y es un caso exitoso de coordinación y diálogo entre el gobierno y la sociedad civil.

Dedico esta columna a los servidores

públicos que me acompañaron en el diseño

e implementación de este proyecto

y que lo han fortalecido desde entonces.

El primero de julio de 2011, hace poco más de diez años, se publicó la página de Transparencia Presupuestaria (www.transparenciapresupuestaria.gob.mx), un proyecto de la Secretaría de Hacienda que se propuso difundir y hacer más accesible la información del gasto público. Antes de la publicación de este portal, acceder a datos sobre el Presupuesto de Egresos implicaba consultar múltiples fuentes, enfrentarse a formatos electrónicos no manipulables para su análisis y a un lenguaje y conceptos altamente técnicos, lo que en los hechos dificultaba una mayor difusión de la información del Presupuesto e impedía un debate sobre el gasto público más abierto, amplio e incluyente.

Como efecto de la crisis financiera de 2007-2008, se presentó en muchos países un debate sobre cómo hacer una mejor distribución de los recursos públicos en un entorno de fuertes restricciones. En ese contexto, la transparencia de la información del Presupuesto se convirtió en una forma de respaldar y legitimar las decisiones de los gobiernos sobre cómo asignar esos recursos. En México se conformó un grupo de organizaciones de la sociedad civil llamado Gastar Mejor, que empezó a presionar al gobierno para crear mecanismos que permitieran a los ciudadanos conocer mejor el destino de los recursos públicos. Había sin duda, áreas de oportunidad. En 2006, México obtuvo apenas 50 puntos de 100 posibles en el Open Budget Index (OBI), una herramienta desarrollada por la organización International Budget Partnership para comparar a los países en cuanto a la transparencia y calidad de la información presupuestaria que publican.

La página de Transparencia Presupuestaria se concibió como un proyecto para reunir en un solo portal toda la información que estaba dispersa en distintos sitios del gobierno; diseñar acciones específicas para mejorar la calificación de México en el OBI y otros índices nacionales que miden aspectos de la transparencia presupuestaria; generar un efecto copy cat de apertura de información presupuestaria en gobiernos estatales; promover un debate más informado sobre el Presupuesto e involucrar a los ciudadanos en la discusión presupuestaria usando gráficas, formatos y un lenguaje más accesible.

Hacer un portal para publicar información sobre el Presupuesto implicaba retos políticos y técnicos. Había una falta de comprensión entre las áreas de la Secretaría de Hacienda sobre la necesidad de publicar datos que en teoría ya eran públicos por la Ley de Acceso a la Información. Había también temor sobre los posibles efectos negativos de la publicación de información ‘sensible’ y una resistencia a colaborar con organizaciones de la sociedad civil que constantemente criticaban el trabajo de la secretaría. La publicación de una página como esta también implicaba simplificar información altamente técnica contenida en formatos que no estaban armonizados y coordinar el flujo de información entre distintas áreas de Hacienda. Estos retos requirieron crear dentro de la Secretaría de Hacienda una coalición de apoyo para superar las resistencias contra este proyecto y armar también una coalición externa con organizaciones sociales, medios de comunicación e instituciones académicas para evitar una mala recepción pública de la página. Sólo un año después de la publicación de la página de Transparencia Presupuestaria, la calificación de México en el OBI 2012 subió a 61 puntos. También en 2012, la página ganó el primer lugar del Premio a la Innovación en Transparencia para la Mejora de la Gestión Institucional. Desde entonces ha ganado más premios y es considerada una mejor práctica internacional.

En 2019 la calificación de México en el Índice de Presupuesto Abierto fue de 82, lo que nos convierte en el cuarto país mejor calificado en transparencia presupuestaria, arriba de Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania y el Reino Unido. A pesar del paso de tres administraciones distintas y de ocho cambios de titular de la Secretaría de Hacienda, la página de Transparencia Presupuestaria ha crecido y se ha fortalecido para convertirse en un caso de política de transparencia focalizada exitosa y que ha tenido continuidad. La página de Transparencia Presupuestaria es el único caso de una política pública específica que ha logrado mejorar la calificación de México en un índice internacional que mide aspectos de la transparencia del gobierno. Con el paso de los años, la página de Transparencia Presupuestaria se ha convertido en una fuente obligada para estudiantes, académicos, empresas de consultoría, medios de comunicación y organizaciones de la sociedad civil dentro y fuera de México que buscan información oportuna, confiable y en formatos accesibles sobre el Presupuesto. Es también un caso exitoso de coordinación y diálogo entre el gobierno y la sociedad civil, y representa un ejemplo de cómo es posible cambiar la cultura organizacional de una dependencia como la Secretaría de Hacienda, y orientarla hacia una actitud más favorable a la apertura y a la atención de las necesidades de información de los ciudadanos.

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