Benito Solis

Importancia de la educación en el desarrollo económico

Los países que están teniendo un mayor desarrollo en el presente se caracterizan porque le dan una gran prioridad al conocimiento, por medio de la educación y a la investigación.

GINEBRA, Suiza.– Este país situado en el centro de Europa, sin acceso al mar y con una orografía y un clima que dificultan el desarrollo de la agricultura y del comercio tiene uno de los ingresos per cápita más elevados del mundo. Su PIB promedio por habitante fue de 86 mil 600 dólares anuales el año pasado, mientras que el de Estados Unidos fue de 63 mil 500 dólares y el de México solo alcanzó 8 mil 347 dólares al año, es decir fue menor a la décima parte del que poseen los habitantes del país alpino, según los datos del Banco Mundial.

No solo su ingreso es muy superior al que existe en nuestra nación, sino que también la distribución del mismo es mucho más equitativa, ya que su Índice de Gini es de 33.1, mientras que el de México es de 45.4, también con datos del Banco Mundial. Este indicador significa que entre más se acerque a 100, peor es la distribución del ingreso entre la población; el cero significa que todos tienen el mismo ingreso y el cien que solo una persona obtiene todo el ingreso y los demás nada.

Este avance del país europeo es sorprendente no solo por su crecimiento económico, sino también por su heterogeneidad. En el mismo conviven tres diferentes culturas con idiomas y costumbres muy diferentes, que son la francesa, la alemana y la italiana. Además, hace solo un par de siglos era uno de los países más pobres de Europa, ampliamente superado por Francia, Austria, Italia o España.

Su desarrollo se ha basado en el apoyo dado a la educación y a la infraestructura, sobre todo en comunicaciones, en un sistema legal muy sólido y democrático, así como en un esquema de libertades. Parece que el respeto de los ciudadanos a las leyes es el pegamento que mantiene unida a esta nación.

Hay que enfatizar que no solo la economía de Suiza avanzó en las últimas décadas (aunque lo hizo en un mayor porcentaje), sino en general toda la humanidad. Mientras que en el año de 1981 el 43 por ciento de la población mundial tenía un ingreso menor a 1.90 dólares diarios constantes del año 2011, este porcentaje había disminuido a solo 9.3 por ciento en el año 2017. Este avance en el combate a la pobreza no tiene parangón en la historia de la humanidad.

Parece que el desarrollo de los países no se hace de una manera continua y progresiva, sino que se da por ‘saltos’, ya sea debido a descubrimientos que pueden ser geográficos, médicos o por invenciones y otras causas más. Algunos son muy claros como los nuevos procesos en la agricultura o la revolución industrial o la producción a escala o menos obvios, como es el avance en el conocimiento, como sucede en la actualidad.

Los países que están teniendo un mayor desarrollo en el presente se caracterizan porque le dan una gran prioridad al conocimiento, ya sea por medio de la educación a su población (diferente a dogmatización) y a la investigación. Sin embargo, desde antes de la crisis del Covid ya existía una gran diferencia entre los diferentes países. Por ejemplo, 53 por ciento de los niños de 10 años en los países de bajo y medio ingreso no podían leer un pequeño texto ajustado para su edad; mientras que el porcentaje era de solo 9.0 por ciento en los niños en los países desarrollados.

Por lo mismo preocupa que los países que tienen menor nivel de vida son aquellos que han mantenido más tiempo cerradas sus escuelas, han vacunado a un menor porcentaje de profesores para que reinicien sus actividades y han apoyado menos el desarrollo pedagógico.

Destaca que la gran mayoría de las escuelas en Suiza, sobre todo en los niveles inferiores, han seguido abiertas y presenciales. Incluso en las guarderías los niños asistentes sin ningún tipo de tapabocas y el contagio a la enfermedad es mínima. El tema de la educación es muy sensible entre la población y prefieren cerrar restaurantes, fábricas y comercios antes que perjudicar la educación de los niños y jóvenes.

En México se ha tomado diferentes decisiones, como mantener las escuelas cerradas durante un largo periodo, lo que provocará un retraso en el desarrollo social y emotivo de los niños y jóvenes que traerá consecuencias negativas al país en los siguientes años. Esto es especialmente grave en la actualidad, cuando la humanidad está inmersa en una profunda revolución del conocimiento.

El autor es economista.

COLUMNAS ANTERIORES

La reforma eléctrica amenaza el futuro desarrollo de México
Elevados costos económicos que resultarían de la propuesta eléctrica

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.