Pemex y el dilema de la caída de precios
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Pemex y el dilema de la caída de precios

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Pemex y el dilema de la caída de precios

11/03/2020
columnista
Atzayaelh Torres
Energía con H al Final

El principal factor que impidió que la promisoria reforma energética del gobierno pasado floreciera en beneficios para la población (según afirman sus protagonistas y apologistas), fue la crisis de los precios del crudo de 2014. Una crisis que se repite este año con un pronóstico poco alentador.

Sin embargo, expertos consultados afirman que la estrepitosa e histórica caída del precio del crudo en el mundo puede ser el gran pretexto que el Gobierno de México, a través de Pemex, necesita para dar golpe de timón en la estrategia energética centralista que mantiene congeladas las herramientas de la peñista reforma energética, y por las cuales ya se pagó un costo político. Es decir, ya están ahí, y gratis.

Gabriel Ruiz, socio de la Práctica de Energía de Thompson & Knight, señaló que “hoy más que nunca Pemex no se puede dar el lujo de hacer nada ante un escenario de bajo precios internacionales de crudo”, pues explicó, Pemex vende su crudo aún por debajo de los precios internacionales por tratarse de crudo más pesado, y aun cuando el presupuesto de egresos de 2020 se preparó con base en un precio promedio de entre 49 y 55 dólares por barril, la meta de balance financiero de Pemex sigue siendo negativa, “por mucho”.

"Esta baja en precios de crudo debe verse como la última llamada de atención para Pemex y una oportunidad para el actual Gobierno de hacer un cambio de timón en la dirigencia y políticas de Pemex, concentrarse en sus activos más rentables, cortar significativamente el gasto de sus actividades que no son su principal negocio (como la refinería) y reactivar las asociaciones estratégicas (farmouts) para minimizar los riesgos geológicos y financieros", me dijo el analista.

Pero no es todo, para Arturo Carranza, analista independiente, la caída de los precios puede poner en riesgo algunos de los proyectos de Pemex, de manera particular aquellos que están en etapa de exploración, “es en esta etapa cuando la petrolera tiene que realizar las mayores inversiones para poder poder a producir los campos... en síntesis, representa un riesgo para la instrumentación del plan de desarrollo de campos prioritarios”, campos que por cierto, ya enfrentan un retraso importante que se refleja en la producción.

Además, la situación podría agravarse, pues instituciones financieras como Goldman Sachs han advertido sobre la necesidad de prepararnos para ver precios del petróleo en niveles de 20 dólares por barril.

Al respecto, Ramsés Pech opina que ante este panorama, “la nación deberá evaluar ante los cambios geopolíticos las variaciones y vulnerabilidad de la inversión en energía”.

Ante ello, Pemex deberá evaluar campos con costos bajos se producción y de alta calidad del hidrocarburo, sin embargo “no hay campos que aporte nuevo volumen de crudo”, expresó Pech.

Abundando sobre el tema, Raúl Camba, socio de McKinsey & Company que lidera la práctica de Energía en México, explica que los precios bajos “acelerará la imperiosa necesidad de seguir innovando”, apoyándose de herramientas tecnológicas que permitan eficientar el gasto; sin embargo, advirtió con pesar que “el mayor riesgo para las petroleras es la parálisis; detener la actividad o inversión conllevaría la pérdida de talento y de la inercia que se requiere para mantenerse vigente”.

“Se tiene que ser muy selectivo con el enfoque en los proyectos de mejor rentabilidad en el corto plazo con impacto en uno o dos años, como por ejemplo reactivar la producción en campos maduros o expandir campos en zonas que ya cuentan con infraestructura.. En este contexto, la colaboración entre múltiples operadores y compañías de servicio, es crítica para la supervivencia de la industria”, señala ante el reto tan grande que tiene Pemex en este año. Atentos.

Va la coquizadora de Tula

Al parecer, uno de los grandes proyectos que el Gobierno de México sumaría a la lista del plan de infraestructura energética que está por publicarse será la emblemática coquizadora de la refinería de Tula. Aquella por la que se quitaron puentes y cerraron carreteras para que fuera transportada a finales de 2017, ¿recuerdan? Bueno, pues de acuerdo con un oficio del que tengo copia, el mismo día que López Obrador ganó las elecciones presidenciales, Leonardo Cornejo Serrano, entonces subdirector de Pemex Transformación Industrial informó a proveedores que se reanudarían las obras del proyecto inconcluso sobre el que se vertieron 2 mil 600 millones de dólares, peeeero la #4T decidió pararlo en seco, pues resulta que Cornejo aparece en la carpeta Lozoya/Odebrecht.

Posteriormente, en julio del año pasado, dice otro oficio pero de ICA Fluor, (la constructora del proyecto), la administración de Pemex aseguró que lo retomaría e incluso se habló en medios que Mitsui quedaría al frente, pero desde ese entonces está congelado. Veremos.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.