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La capital mexicana, en reversa

Con el retroceso a semáforo amarillo en la capital mexicana las escuelas públicas y privadas deben seguir con su actividad habitual, pero a distancia.

Ya lo habíamos dicho en este espacio, con respecto a la pandemia había un tono triunfalista en el discurso gubernamental que hizo, entre otras acciones, que se cancelaran las conferencias de prensa vespertinas de salud, encabezadas por el poderoso subsecretario de Salud Hugo López-Gatell, que se dedicaban, sobre todo, al tema de Covid-19.

Y el viernes pasado nos enteramos, gracias a la Secretaría de Salud (Ssa), al momento que dio a conocer el semáforo de riesgo epidemiológico Covid-19, que la Ciudad de México (CDMX) entraría este lunes 21 de junio en color amarillo (riesgo medio), después de dos semanas de haber permanecido en verde.

Recordemos que el viernes 4 de junio, dos días antes de las elecciones intermedias del 6 de junio, el gobierno de la capital dio a conocer la noticia de que la CDMX entraría en semáforo verde gracias a que la velocidad de contagios de Covid había disminuido significativamente y de forma constante, además de que el nivel de hospitalizaciones estaba en su nivel más bajo de la pandemia.

Con el retroceso a semáforo amarillo en la capital mexicana, por ejemplo, las escuelas públicas y privadas deben seguir con su actividad habitual, pero a distancia, como se ha hecho en los últimos 15 meses. Aunado a ello, es importante recordar que en las pocas escuelas que habían regresado a la actividad presencial en la CDMX ya habían detectado al menos ocho casos de contagios de Covid en las últimas dos semanas.

El gobierno capitalino detalló que el día 17 de junio, la CDMX se ubicó en nueve puntos de 40, lo cual representa un incremento de un solo punto, comparado con la última estimación oficial… Y es que con base en los lineamientos establecidos por el mismo gobierno de México, el punto de corte para estar en semáforo verde se encuentra en los ocho puntos.

Y para no dejar a dudas, el gobierno de la capital del país añadió en su nota informativa: “Es importante resaltar que todos los indicadores evaluados por el Gobierno de México, incluyendo casos Covid-19, hospitalizaciones y defunciones, así como sus tendencias, se encuentran todavía en los mismos rangos que los obtenidos el 3 de junio, cuando se determinó el tránsito hacia el semáforo verde. El único indicador que ha presentado un incremento de nivel de riesgo de un punto adicional es la Tasa Reproductiva (RT), que es altamente sensible a cambios en el número de casos Covid-19”.

Las actividades económicas, así como los lineamientos particulares a la reapertura de cada una de ellas, seguirán igual que hasta ahora, porque la mandataria capitalina, Claudia Sheinbaum, dice que en ese punto no hay vuelta atrás, que ya no es opción volver al confinamiento, porque la CDMX necesita reactivarse económicamente para generar empleos, y con ello, mejorar el bienestar de la gente. Así que hasta el momento, aun en semáforo amarillo, no hay todavía ninguna restricción adicional al proceso de reapertura de actividades.

En resumen, la Ssa externó que el semáforo del 21 de junio al 4 de julio prevé que a partir del lunes 21 de junio habrá 19 estados en verde; ocho en amarillo; cinco en naranja y cero en color rojo.

A quien esto escribe no le extraña en absoluto este retroceso en el semáforo epidémico. Era de esperarse, sobre todo porque, en general, se han relajado las medidas sanitarias desde antes de las elecciones federales, pero sobre todo después de ellas.

En mi caso, tuvimos oportunidad de salir en familia el pasado domingo con motivo del Día del Padre, y desde la mañana, muchos restaurantes estaban al tope, incluso con largas listas de espera. Y así continuó el día entero. El aforo estuvo al 100 por ciento en muchos sitios, sin sana distancia, solo uso de mascarilla al entrar y salir de los restaurantes.

Aquí hemos insistido hasta el cansancio: la pandemia sigue activa en México y el mundo, y por tanto, debemos seguir con los máximos cuidados sanitarios, incluso con vacuna anti-Covid aplicada (en México apenas 13 por ciento de la población tiene el esquema de vacunación completo).

Así que aunque nos reunamos con amigos y familiares a quienes no hemos visto en meses, o incluso años, esto no es motivo para olvidar la sana distancia y el saludo de corazón, de lejos. Tampoco hay que olvidar el uso del cubrebocas y el lavado de manos con agua y jabón todo el tiempo.

Parece cantaleta, pero es mejor insistir en ello y no morir en el intento. Y hablando de muertes, nuestro país lleva la nada presumible cifra de 231 mil fallecimientos por Covid, aunque en las cifras no oficiales ya rebasamos el medio millón.

El botiquín

Después de las elecciones federales la vacunación anti-Covid lleva un ritmo mucho más lento, pero no es porque no haya vacunas, como dice el presidente Andrés Manuel López Obrador, sino porque ya pasaron las elecciones. Si no, ¿entonces por qué negar los más de 10 millones de dosis que hay embodegadas?

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