Análisis sin Fronteras

La piñata de López Obrador

La debacle inició el domingo pasado, con un discurso de la presidenta Claudia Sheinbaum que será recordado como “Mexico no es piñata de nadie”.

Tres días. En tres días se desmoronó 30 años de esfuerzos diplomáticos que inició con la ratificación e implementación del acuerdo TLCAN. Este acuerdo comercial transformó la relación entre México y Estados Unidos de ser “vecinos distantes” a ser países en socios económicos interdependientes, multiplicando el comercio, integrando cadenas de valor en sectores clave y estableció reglas que redujeron la incertidumbre y profesionalizaron el diálogo bilateral. El tratado transformó una relación históricamente asimétrica en una asociación económica estructural, con impactos duraderos en inversión, empleo y competitividad regional.

La debacle inició el domingo pasado, con un discurso de la presidenta Claudia Sheinbaum que será recordado como “Mexico no es piñata de nadie”. En el monumento a la Revolución, ella arengó por más de media hora en contra del gobierno de Estados Unidos. Sheinbaum afirmó que México no aceptará ningún tipo de intervención externa en sus asuntos internos, especialmente en investigaciones, extradiciones o procesos políticos. Cuestionó si las acciones recientes de las autoridades estadounidenses —incluidas solicitudes de extradición y acusaciones contra funcionarios mexicanos— tienen motivaciones políticas y no solo judiciales. Señaló que ciertos sectores de la ultraderecha estadounidense podrían estar usando a México para posicionarse rumbo a las elecciones estadounidenses de 2026 o incluso para influir en la elección intermedia mexicana de 2027.

“¿Desde cuándo el exterior decide quién es culpable y quién no? ¿Desde cuándo intentan presionar a nuestras instituciones desde fuera?” Lo más peligroso de su discurso fue su convocatoria inmediata de movilizar a sus seguidores: “vayamos a las plazas públicas a realizar asambleas informativas, repartir volantes y periódicos, e informar al pueblo de que: ¡La patria no se vende! ¡La patria se ama y se defiende!”. Traducción: Vamos a movilizar a los mexicanos en contra del vecino injerencista.

Y aunque reiteró que la cooperación con Estados Unidos continuará, pero solo dentro del marco legal mexicano y sin permitir presiones externas. No importa cuántas pruebas, evidencia, información pública o filtrada a la prensa, no va a permitir extradiciones o ataques en contra de personajes cercanos a ella, a Morena y Andrés Manuel López Obrador. La presidenta básicamente estaría dispuesta a poner en juego su gobierno, y la relación bilateral con el socio comercial más importante para México.

Al tercer día del enfrentamiento con Trump, de nuevo se sintió “injerencia” estadounidense con una filtración a Los Ángeles Times que cimbró a Morena y a la clase política. Los gobernadores fronterizos de Sonora y Tamaulipas, Alfonso Durazo y Américo Villareal, habrían sido “desvisados”, les retiraron la visa para viajar a Estados Unidos, por sus vínculos con el crimen organizado. Esa misma tarde, el expresidente López Obrador, desde la Quinta La Chingada en Palenque, publica un documento titulado “Mi apoyo sin condiciones a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y una respetuosa reflexión sobre el presidente Donald Trump”. Un texto, más que una defensa a la presidenta es una justificación de cómo él, siendo presidente, no tuvo conflictos con Trump, ni permitió la injerencia del vecino. También se puede interpretar el texto como un mensaje para todos los funcionarios, políticos y militares de que él y el gobierno de México no los entregaría, serían protegidos en contra de la arremetida y la injerencia de Trump. También el texto incluye un mensaje para los perseguidos y “desvisados”, de que no hay necesidad de entregarse ni cooperar con las autoridades estadounidenses, Morena los protegerá. Con broche de oro, y con un cinismo característico del expresidente, concluye el documento básicamente exonerando a la presidenta del rompimiento de la relación con Estados Unidos. Es culpa de Trump, por rodearse de “las rémoras que lo rodean y azuzan...”. Qué cinismo de AMLO, él no tendrá que sufrir las consecuencias políticas ni reputacionales, ni enfrentar investigaciones. Pero deja encajonada a la presidenta en una ruta de un peligroso enfrentamiento con Estados Unidos, poniendo en jaque la viabilidad de su gobierno.

En tres días se destapó la realidad política de la presidenta: si mantuviera la cooperación con Trump en materia de seguridad-incluyendo extradiciones de personajes claves para Morena-el problema no sería Trump, es López Obrador.

No negociar y apostarle al enfrentamiento con Estados Unidos es insostenible para cualquier presidente de Mexico por la forma en que están entrelazadas las economías. Pero, si Claudia Sheinbaum da la impresión de que dando “marcha atrás” y facilita la cooperación, especialmente en la persecución de funcionarios, políticos y empresarios mexicanos, será vista como traidora al movimiento, que apoyó al debilitamiento de Morena y el crecimiento de la oposición y de los conservadores.

Jaque Mate. La presidenta se quedó sin espacios para moverse.

La piñata de López Obrador es Claudia Sheinbaum.

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