Desde San Lázaro

La CDMX para Taboada

Con los temas de agua, transparencia y combate a la corrupción, los tres aspirantes a la jefatura del Gobierno capitalino se agarrarán del chongo para ganar el segundo debate.

Luego de 26 años de gobernar la capital del país, la izquierda del PRD y ahora de Morena, perderán su principal bastión y en un efecto dominó se correrá en todo el territorio nacional a partir de los comicios del 2 de junio, y aunque ello no signifique que necesariamente tengan que perder ahora la Presidencia, es indudable que la permanencia en el poder de Morena será muy efímera con relación, por ejemplo, a la hegemonía que instauró el PRI por más de siete décadas.

El principal enemigo de Morena son ellos mismos y eso se observa con toda crudeza en la CDMX, en donde las tribus morenistas se pelean cada centímetro de la metrópoli en aras de mantener sus cotos de poder que, según ellos, han ganado a pulso durante los últimos cinco años.

La pugna prevalece desde las cabezas del movimiento morenista en la que Martí Batres, Clara Brugada y sus subalternos, hacen sentir su fuerza en cada una de las alcaldías de la capital, aunque, lo más grave de esto, es que no todos jalan parejo para la causa de la candidata presidencial de la coalición Juntos Haremos Historia, conformada por Morena, PT y PVEM.

Cada quien defiende sus intereses y en la víspera del término de la actual administración, los enfrentamientos se ponen más cruentos, en detrimento de su propio proyecto político que ha permitido a Santiago Taboada colocarse en la antesala de la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.

Ante el segundo debate que sostendrán Clara Brugada, Santiago Taboada y Salomón Chertorivski, se aprecia una inercia ganadora del panista sobre la abanderada oficialista y ello, seguramente se reflejará en este segundo ejercicio de esgrima verbal que reflejará en su justa dimensión los tamaños de los tres candidatos.

Pero más allá de las capacidades de los tres suspirantes, diremos que subyace un tufillo de derrota para el oficialismo, la mala gestión de Martí Batres que navega entre la ineptitud y la permanente mentira para remediar los problemas más acuciantes de la capital, verbigracia, el tema del agua contaminada con petrolíferos que inunda a las alcaldías gobernadas por la oposición como son Benito Juárez y Álvaro Obregón, es un elemento contundente para aseverar que está próximo a terminarse el reinado de Morena y rémoras.

No obstante que el jefe del Gobierno capitalino asegurara que el problema de la contaminación en la red de agua potable estaba superado, la realidad lo desmintió de inmediato con los testimonios de los propios vecinos de ambas jurisdicciones que padecen en carne propia los efectos del agua apestosa, amarillenta y envenenada.

Hay más combustibles en la red de agua potable de la CDMX que en la refinería de Dos Bocas, como también es una realidad que estamos ante una crisis hídrica de alcances insospechados y ante la cual, las autoridades creen que con negarla se solucionará por arte de magia.

Batres sistemáticamente ha negado el desabasto del vital líquido a grado de emergencia, como también ha rechazado la contaminación de la red de agua potable y ello, lejos de atenuar los ánimos de la población afectada, anima el enojo contra el funcionario.

Y así ocurre en otros temas como el de la inseguridad pública, la polución ambiental, la degradación de la infraestructura urbana, el desempleo y el desastre en el transporte público como es el Metro.

Con los temas de agua, transparencia y combate a la corrupción, los tres aspirantes a la jefatura del Gobierno capitalino se agarrarán del chongo para ganar el segundo debate de este próximo domingo, sin embargo, en estos puntos es en donde el gobierno de Morena tiene sus mayores debilidades.

No veo cómo Clara Brugada pueda, por ejemplo, defender el punto de la corrupción, ante las acusaciones que existen contra ella por los contratos otorgados en Iztapalapa a sus propios subalternos o los indicios de enriquecimiento inexplicable ocurrido precisamente durante su gestión al frente de esa jurisdicción.

La presidencia de López Obrador se ha caracterizado por ser la de mayor opacidad de los últimos años, hasta el nivel, incluso, de pretender desaparecer al INAI, entonces, cómo defenderá la candidata del oficialismo a su jefe máximo en el tema de transparencia.

La radiografía electoral en las 16 alcaldías de la capital con miras a la elección del 2 de junio, es contrastante y dependiendo de la casa encuestadora, se perfilan los ganadores, empero, hay que subrayarlo, existe una permanente decepción e irritación contra Batres y compañía y ello pasará factura en los comicios a celebrarse dentro de 44 días.

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