Desde San Lázaro

El esquirol dinamita a la oposición

La irrupción de Samuel García incide necesariamente en la cantidad de votos que eventualmente pudiera captar la candidata de la oposición y con ello dificultar su eventual victoria.

Una de las jugadas maestras de López Obrador ha sido meter en el tema de la sucesión presidencial a Samuel García, como candidato de Movimiento Ciudadano, para fragmentar el voto de la oposición.

Si realmente Claudia Sheinbaum llevara una ventaja de más de veinte puntos porcentuales sobre Xóchitl Gálvez, como lo afirman sus panegíricos y casas encuestadoras alineadas al oficialismo, el Presidente no estaría involucrado al cien por ciento de sus capacidades para impedir la alternancia en el poder.

La irrupción del gobernador con licencia de Nuevo León incide necesariamente en la cantidad de votos que eventualmente pudiera captar la candidata de la oposición y con ello dificultar aún más su eventual victoria.

El esquirol juega el rol de dinamitar al bloque opositor conformado por el PAN, PRI y PRD, por lo menos en sus aspiraciones por ganar la Presidencia y ello de suyo, lo coloca como un traidor a la causa que busca sacar a Morena de Palacio Nacional.

Se habla que Samuel García podría alcanzar una votación de alrededor de un 5 por ciento del total de votos emitidos y si la competencia entre Sheinbaum y Gálvez se aprieta como se vislumbra, entonces habrá cumplido con creces la misión encomendada por Dante Delgado y por supuesto con los aviesos propósitos de AMLO.

Cuando está en juego algo tan relevante como hacerse del poder, los medios no importan con tal de conseguir tal propósito y en eso se pinta solo el tabasqueño, quien mueve todas las piezas del ajedrez para darle jaque mate a sus opositores en el 2024.

En la pasada elección presidencial, en la que compitieron el propio AMLO, Ricardo Anaya y José Antonio Meade, en la víspera de la elección se planteó la posibilidad de que el que fuera en tercer lugar en las encuestas declinaría en favor del segundo lugar y con ello frenar a AMLO, empero, esa idea se desvaneció casi de inmediato por el discurso beligerante del panista contra el presidente Peña Nieto, a quien amenazó, incluso, con meterlo a la cárcel.

Bueno, este escenario se podría repetir en 2024 con Gálvez y García, aunque desde ahora se podría afirmar que la misión del jefe del Ejecutivo estatal con licencia es quitarle cualquier posibilidad a la hidalguense para que se convierta en la primera presidenta de México.

Samuel va con todo contra la candidata de la coalición Fuerza y Corazón por México, de hecho así arrancó su precampaña y continuará en esa misma línea hasta desplazarla, según él, del segundo lugar.

Amor con amor se paga. Desde el púlpito de las mañaneras, López Obrador no se ha cansado de defender a Samuel García desde que prácticamente buscaba la gubernatura de su estado, ante los embates del Congreso de Nuevo León, compuesto mayoritariamente por el PAN y el PRI; y ahora no se oculta el cariño que los mantiene unidos.

Pese a la promesa de Samuel de no dejar votada su entidad en aras de una aspiración personal por buscar la Presidencia, tal como lo hizo su antecesor Jaime Rodríguez, el Bronco, el góber pidió licencia para convertirse en precandidato de Movimiento Ciudadano y con ello, lo colocaron con la misión de abollar a la oposición, abandonando con este proyecto a sus paisanos.

Sin prurito alguno, Samuel se dedica a golpear a los opositores del régimen, en lugar de endilgar sus misiles contra la exjefa del gobierno capitalino

Así que Xóchitl está a dos fuegos, por un lado, le tunden desde el oficialismo con todo y por otro frente, Samuel la agarra de piñata y también a sus aliados como a Claudio X. González.

Sería más honesto que Samuel se quitara la careta de opositor y de plano se sumara a la campaña de Claudia, tal como lo hace y lo hará en el futuro.

Así que los ciudadanos, a la hora de votar, simplemente tendrán dos opciones; una, votar por la continuidad y votar por Sheinbaum o por Samuel; y la otra opción, es darle su voto a Xóchitl, no hay de otra.

No hay que perder de vista en este juego de traiciones y simulaciones, que conquistar la mayoría en el Congreso es vital para mantener a México alejado de los tentáculos de la dictadura. Esta es otra historia que dará mucho de qué hablar.

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