Desde San Lázaro

Autoritarismo en la construcción del Cablebús L3

El trazado de esta línea transgrede el espacio de tres colegios y no se consideró la opinión de los padres de familia, profesorado y personal docente.

Un problema del poniente de la Ciudad de México, pinta de cuerpo entero el talante autoritario de Claudia Sheinbaum, al autorizar que la construcción de la Línea 3 del Cablebús transgreda el espacio físico de tres colegios denominados El Pípila, comunidad académica que está conformada por un kínder y dos primarias; no se consideró la opinión de los padres de familia, profesorado y personal docente.

A la comunidad El Pípila no se les informó ni consultó sobre el trazado de la línea 3 del Cablebús, que pasará sobre esas escuelas y que en una de ellas, se construirá la torre 37.

Después de las vacaciones de abril, menuda sorpresa se llevaron los niños y profesores, al encontrar una perforación de 1.5 metros de profundidad, sin que el director de la escuela primaria El Pípila Verde, Daniel Sánchez Fernández, les informará sobre las obras, el maestro está utilizando como moneda de cambio la seguridad de los alumnos, a cambio de un arco techo, mejoras en los baños, arreglos en la cancelería y pintura en la fachada de la escuela. Lo mismo sucede en la escuela primaria El Pípila Azul, donde las autoridades ofrecieron construirles un comedor y ofrecieron mejoras a las instalaciones del kínder.

Cambió “espejitos” por la integridad y seguridad de los niños.

La jefa de Gobierno capitalino lleva a cabo obras de relumbrón como el Cablebús, para consolidar su proyecto político, empero, sus promesas de mejoras de infraestructura en las colonias donde se han construido las líneas 1 y 2, se han quedado esperando y eso mismo sucederá en la comunidad El Pípila.

En una reunión celebrada el 27 de abril con los padres de familia de la escuela El Pípila Verde, se cuestionó a la Autoridad Educativa Federal de la Ciudad de México (AEFCM), la Secretaría de Obras y Servicios de la CDMX, así como a la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil, sobre cuál era el programa de Protección Civil, ya que el espacio donde se instalará la torre 37 de la Línea 3 del Cablebús, ocupará la zona de seguridad de los estudiantes y personal docente, en el caso de un sismo u otra emergencia; la respuesta que dieron las autoridades fue: “apenas estamos trabajando en ello”.

Posteriormente, en diversas reuniones con padres de familia de las escuelas involucradas, las autoridades les presentaron la información general del proyecto, sin escuchar sus demandas y llegar a un acuerdo, al contrario, con mentiras y promesas la obra avanza, aunque represente un grave riesgo para esas escuelas.

Los vecinos han insistido en que las autoridades muestre los documentos relativos al dictamen que avala que el subsuelo donde se va a construir la torre es seguro, debido a que es una zona donde hay minas y de hecho existen hundimientos en los tres colegios, así como daños estructurales ocasionados por el sismo de 2017.

Respecto al tema de protección civil, hasta hoy no hay ninguna señalización precautoria de ningún tipo, y esto representa un enorme peligro para la comunidad estudiantil. Esta semana cuando sonó la alerta sísmica, por un error humano, los alumnos no pudieron evacuar los salones de clases, debido a la obra de perforación que se está realizando en sus patios escolares. La torre 37 se está construyendo entre las dos escuelas primarias, lo que representa un enorme peligro por ser una estructura endeble.

Los servidores públicos y contratistas que están llevando a cabo este proyecto, no le informan con cabalidad a la jefa de Gobierno, sobre lo que realmente está pasando en la construcción de la Línea 3 del Cablebús. Otro punto de controversia de las obras de construcción del Cablebús, está en la segunda sección del Bosque de Chapultepec, donde los vecinos de la zona denunciaron un ecocidio debido a la tala excesiva y se están organizando, para exigir al gobierno capitalino se detengan las obras.

El trazado de la Línea 3 afecta el antiguo Centro Hospitalario del Estado Mayor Presidencial, que ahora será un Hospital de Especialidades Oftalmológicas de la Sedena, donde se instalará una torre de 40 metros de altura para brincar el segundo piso del Periférico.

Ante las manifestaciones de los padres de familia de las tres escuelas El Pípila, que en conjunto suman más de 700 alumnos, reporteros cuestionaron a la jefa de Gobierno sobre el malestar de los afectados, a lo que prometió: “padres y madres de familia, deben estar tranquilos, no vamos a hacer nada que esté en contra de lo que les afecte. Siempre va a haber diálogo y nos vamos a poner de acuerdo y si no ocurre así, se hará otro trazado de la línea”.

De una vez les digo a los vecinos del Bosque de Chapultepec y a la comunidad El Pípila, que Claudia Sheinbaum no tiene tiempo para cambiar sus planes, porque iría en detrimento de las obras que quiere exhibir como cartas credenciales, que la avalen como aspirante a la candidatura presidencial para 2024.

COLUMNAS ANTERIORES

El fantasma del abstencionismo
Más luz… pero en Belice

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.