Mis Finanzas

El mercado, buen ejemplo del riesgo

La inflación nos da una realidad diferente, pues el patrimonio se esfuma si no está invertido a tasas superiores al crecimiento de los precios.

Una condición fundamental para invertir en forma inteligente es entender que el riesgo siempre se encuentra presente. De hecho, el momento que atravesamos es el mejor ejemplo y nos brinda un gran aprendizaje.

Los mercados buscan adelantarse y la pandemia fue percibida como un evento que pasaría, además de que había liquidez y las tasas de interés eran bajas. Con esto, las bolsas de valores, en general, registraron dinamismo; como muestra, el avance del Dow Jones, el Nasdaq y el IPC en México en 2021, con incrementos de 18.7, 26.6 y 20.9 por ciento, respectivamente.

Ahora, en una fase de menor contagio, acontece la invasión de Rusia a Ucrania y la expectativa de recesión e inflación provoca una caída de los mercados y los mismos índices bajan en lo que va de 2022 en 9.2, 22.5 y 2.9 por ciento, en cada caso.

La inflación nos da una realidad diferente, pues el patrimonio se esfuma si no está invertido a tasas superiores al crecimiento de los precios. Incluso, aunque el sistema bancario ofrece mayores réditos, están lejos de compensar la pérdida del poder de compra en plazos cortos, mientras que en los largos apenas rosan las cifras oficiales.

Por su parte, los fondos de inversión de renta fija con instrumentos de deuda del gobierno federal, que se piensa no tienen un riesgo significativo, han mostrado minusvalías; es decir, caídas de valor en sus portafolios.

Esto es causado por la elevación en las tasas de interés tan rápido que los instrumentos que contenían bajan de precio porque el rendimiento es inferior al del mercado.

Las Afore, por ejemplo, reportan en el primer cuatrimestre del año una minusvalía superior a 253 mil millones de pesos.

Este periodo deberá de pasar si se resuelve el conflicto entre Rusia y Ucrania; las naciones ajustan sus procesos de producción a las nuevas condiciones de competencia, y las medidas monetarias contienen el avance de los precios, permitiendo la paulatina reducción de las tasas de interés. Además, siempre y cuando estemos libres de sorpresas negativas.

Imposible pronosticar cuándo, pero el objetivo es tener una inflación menor, tipo de cambio controlado y tasas también inferiores, de tal manera que se propicie el intercambio comercial y genere aumento productivo y empleo.

Cuando las señales vayan en ese camino, los mercados financieros buscarán adelantarse y veremos un alza en las ganancias.

¿Has percibido más riesgo? Coméntame en Instagram: @atovar.castro Twitter: @albertotovarc

Alberto Tovar

Alberto Tovar

Economista, especializado en negocios y finanzas personales; certificado como coach de vida y equipos. Actualmente es el Director Regional de la Zona Norte de El Financiero. Ofrece conferencias, consultoría y coaching a organizaciones diversas.

COLUMNAS ANTERIORES

Liderar sin crecimiento: el reto del 2026
Optimismo y dinero: una paradoja peligrosa

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.