Alberto Muñoz

Vaya semana para el aprendizaje con refuerzo a nivel mundial

Es importante que además de hablar de IA y sus bondades, impulsemos el desarrollo de capacidades propias para diversas aplicaciones tanto en las universidades como en las empresas.

El Accelnet Challenge 2023-2024 nos impulsa a integrar el aprendizaje automático en la innovación de la telecirugía virtual. En colaboración con mis estudiantes, hemos inaugurado una fase de entrenamiento, focalizándonos en perfeccionar la habilidad de sutura. Con cada intervención, el sistema documenta con precisión los tiempos y resultados de cada operador, brindándonos datos cuantitativos y cualitativos inestimables.

Este feedback es fundamental para pulir nuestras técnicas y, con el tiempo, conseguir una sutura robótica autónoma. Para agilizar este proceso, hemos implementado simulaciones computacionales, llevando a cabo miles de sesiones de entrenamiento autónomo.

La fusión de aprendizaje práctico con el simulado es vital para forjar un sistema sólido y ágil, preparado para enfrentar el desafío planteado y vislumbrar su integración en sistemas quirúrgicos robóticos como el Da Vinci de Intuitive Surgical, que, interesantemente, se manufacturan en un 85 por ciento en Mexicali.

Tecnologías punteras como los drones y vehículos autónomos ya han adoptado algoritmos de aprendizaje análogos. Un reciente estudio publicado por el equipo de Davide Scaramuzza destaca las bondades del Aprendizaje con Refuerzo frente al Control Óptimo tradicional. Mientras el segundo ha sido esencial en múltiples áreas, el primero promete una adaptabilidad y flexibilidad sin precedentes.

En el ámbito vehicular, las conversaciones actuales sobre Sistemas Avanzados de Asistencia al Conductor (ADAS) están en pleno auge. Gigantes como MobilEye y Tesla lideran estas discusiones, y no están exentas de debate. Tesla, en su ambición, aspira a incorporar modelos computacionales análogos a ChatGPT en su plataforma de conducción autónoma. A pesar de la promesa, emergen interrogantes sobre la transparencia y seguridad de tal integración.

Por otro lado, MobilEye ha avanzado significativamente con su sistema SuperVision, probado en los vehículos de ZEEKR y que está siendo instalado en 110 mil vehículos en China. La esencia de SuperVision se basa en la vigilancia y precisión, cualidades potenciadas por sus avanzadas cámaras. No obstante, es imperativo recordar que, al ser un sistema ADAS, la supervisión humana sigue siendo primordial. Según palabras de Amnon Shuashua, CEO de Mobileye, el mercado chino muestra un apetito insaciable por tecnología puntera, y augura una recepción semejante en Europa.

El eje del debate contemporáneo se posiciona entre la innovación y la seguridad. Aunque propuestas como los sistemas tipo GPT son seductoras, la comunidad concuerda en que deben ser componentes de sistemas más integrales y confiables, particularmente en escenarios de tráfico público.

Este año culmina con perspectivas alentadoras para la inteligencia artificial. Con cada progreso y controversia, nos dirigimos hacia un horizonte donde la tecnología y seguridad convergen en armonía. Esta semana, Yann Lecun, considerado uno de los padres del aprendizaje profundo, testificó ante el Subcomité de Inteligencia del Senado de EU. Argumentó que el intercambio libre y rápido de ideas, publicaciones científicas, código de fuente abierta (open source) y modelos abiertos son la razón por la cual la inteligencia artificial ha avanzado tan velozmente en la última década. Además, resaltó que esto es lo que sitúa a Estados Unidos y a otras democracias abiertas a la cabeza.

Por eso es importante que además de hablar de IA y sus bondades, impulsemos el desarrollo de capacidades propias para diversas aplicaciones tanto en las universidades como cada vez más en las empresas e industrias de todos los tamaños y giros.

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