Sara Lozano

Sara Lozano: Razonando la participación #RevocaciónMandato

Participando se puede demostrar que no se quiere participar

LA PROPIA POLÍTICA

El mecanismo de la revocación de mandato es como un extintor o una mascarilla de oxígeno en un avión – como bien lo explicó Yanina Welp – es bueno que exista, pero nadie desea utilizarlo, la situación es mala.

Hay fuertes intereses accionando la no-asistencia a las urnas y la información no es siempre precisa. La contraparte parece ser una intensa promoción del mecanismo, también imprecisa, para votar por una opción, presiones entre gremios y grupos de influencia. El resultado es una mayoría nutrida que sigue sin saber qué hacer.

No sé si para bien de la democracia mexicana ha surgido un intenso debate durante el mes de marzo sobre ir o no ir a votar. Pero no es racional y la objetividad cojea, a ratos suena a diatriba de una y otra parte. Poco se ha hablado de una opción intermedia, útil y ajena al juego político que evidentemente se ha hecho del instrumento.

No ir a votar. El peor escenario es que la contraparte sí lo haga y se alcancen los umbrales para vincular a las autoridades a atender el resultado. El mejor resultado es que no se alcancen los umbrales para que no pase nada.

Asistir a votar. El peor escenario que se encuentren largas filas por la fusión de casillas y aún así, se logre un resultado vinculante porque la polarización se exacerbará. Esto implica que el mejor escenario es asistir a votar y que no se logre un resultado vinculante para que se evidencie que no eran necesarios ni el extintor ni la mascarilla.

La primera razón para desear que pase es que no es un mecanismo activado por la ciudadanía. Segunda, es un instrumento para mermar la solidez de la institución electoral, el Instituto Nacional Electoral. Tercera, pretende ser un medio para legitimar al gobierno federal simulando una acción ciudadana. Cuarta, en las condiciones que está legislada la revocación es un arma política que no abona a la estabilidad ni al desarrollo político, social ni económico. Quinta, es una oportunidad para mostrar el músculo de la sociedad que participando, rechaza la simulación que se ha hecho del mecanismo.

Si cada persona vota por la opción que quiere y si no quiere votar asiste para anular su voto es posible que se alcance más del 40% de participación en urnas, pero sería muy difícil lograr la mayoría absoluta que exige la ley (el 50% + 1). La nutrida participación abona a la legalidad y avala a la institución electoral que la organiza. La respuesta ciudadana de rechazo a la convocatoria es muestra del ridículo que ha sido usar un extintor o una mascarilla para legitimar a una persona en el poder.

Hay opciones para participar y hacer saber que no se quiere participar en este juego, sin abandonar la legalidad ni la institucionalidad. El reto de la ciudadanía es llegar a su casilla https://ubicatucasilla.ine.mx/

Sara Lozano

Sara Lozano

Colaboradora en la Escuela de Gobierno y Transformación Pública y profesora en el Tec de Monterrey de Ciudadanía y Democracia. Integrante fundadora de Ellas ABP coordinadora de programas por la prevención de la violencia laboral y económica contra las mujeres.

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