LA PROPIA POLÍTICA
De poco sirve culpar al exgobernador Jaime Rodríguez y de cualquier manera ya está en la cárcel. Finalmente, no fue el único que pasivamente vio la llegada de la sequía y el final de su sexenio. Él y otros, decidieron dejar el problema al siguiente gobierno bajo el dominio la perspectiva económica del último año de gobierno.
Poco podía hacer Samuel García, pero algo hizo, además lo ha manejado bien mediáticamente: informó oportunamente de los recortes de agua, de la estrategia general y, sin darle vuelo ni drama, soltó el tema hasta acercarse la fecha. Ahora sigue anunciar el detalle de la estrategia, estuvo con el presidente y aparentemente todo fue muy bueno en la reunión con Banobras, Comunicaciones y Transportes, Hacienda y sin CONAGUA. Al salir hizo una breve declaración –esperanzadora– sin aceptar más preguntas.
En términos generales hay un compromiso de la presidencia para resolver el problema, pero no será como se preveía. Es posible que la pista la haya adelantado el gobernador de Veracruz en días pasados cuando declaró que tiene toda la disposición para ayudar a Nuevo León y el que el Río Pánuco tiene un caudal suficiente para no afectar al campo veracruzano.
Por un lado, el gobernador Cuitláhuac García anticipó que acatará las instrucciones de la federación sobre la provisión de agua del Río Pánuco a Monterrey, pero advirtió que había una condición que plantearía y compartiría con el presidente López Obrador: su resistencia a revivir el plan Monterrey VII, asociación “malévola” que Agua y Drenaje de Monterrey otorgó al Consorcio Empresarial Mexicano que originalmente incluyó al Grupo Higa.
El presidente informó ayer que el plan en la mesa para Nuevo León había sido rechazado por los otros estados involucrados, que para obtener el agua que le urge a Monterrey no se exprimirá a la Huasteca Potosina. Todo indica que el gobernador Samuel García tiene frente a sí un reto mayor, casi como cambiar de lugar un aeropuerto.
De las cosas que sí pudo hacer Samuel García mientras el Bronco dejaba pasar el tiempo fue plantear la solución al agua y negociar. La inversión en el agua de Nuevo León es asunto jugoso de ahí las controversias, las inversiones preparatorias y al acecho de la oportunidad. El acueducto que se previó en el plan Monterrey VI no será opción –fue contundente el presidente Andrés Manuel– porque San Luis Potosí, Tamaulipas, Veracruz e Hidalgo se oponen –y escueto–.
Habrá que dar seguimiento a las declaraciones por venir desde el gobierno federal y estatal porque este golpe de timón está pisando callos viejos y acendrados.
Reflexión: Triste situación y más triste que a nadie sorprende. Solo algunas personas siguen tratando de ponerlo en evidencia, sin mucho éxito. Pasa inadvertida Jada Pinkett. Y me pregunto, si el enfermo fuera un hombre, ¿sería igual o la mención sería para mostrarle solidaridad?
