De acuerdo con el INEGI, la inflación registrada en los precios al consumidor durante el pasado mes de Octubre, alcanzó la cifra anualizada de 6.24 por ciento, lo que representa el incremento anual más alto registrado desde el cierre de 2017, cuando se ubicó en 6.77 por ciento.
Sin embargo, a nivel mensual, el 0.84 por ciento de inflación registrada, es el registro más alto para un mes de Octubre en los últimos 20 años.
Si bien la inflación anualizada en el índice de precios subyacente se reportó en 5.19 por ciento, (0.49 por ciento mensual) rompiendo su tendencia a la baja, la no subyacente rebotó a 9.47 por ciento, (1.87 por ciento mensual) ligando su tercer mes consecutivo al alza.
La inflación no subyacente se asocia a los precios de bienes y servicios con comportamiento estacional, o bien, que su determinación no responde a condiciones de mercado. (Bienes Agropecuarios y Energéticos).
Durante el pasado mes de Octubre, muchos bienes y servicios tuvieron incrementos de dos dígitos en sus precios, destacando algunas verduras, como el tomate, con un aumento anualizado en su precio de 25.6 por ciento, la cebolla, con 19.3 por ciento, y la energía eléctrica con 18.8 por ciento.
Dentro de los bienes y servicios que se incluyen el la inflación subyacente, destaca el aumento en los precios de Alimentos, Bebidas y Tabaco, con un 7.16 por ciento, mientras que las mercancías no alimenticias subieron sus precios en un 5.94 por ciento, y los servicios (excluyendo educación) se incrementan en un 5.11 por ciento.
Por otra parte, el Índice nacional de Precios al Productor, se reportó al mes de Octubre con un incremento aún más alto al de los precios al consumidor, alcanzando el 1.49 por ciento mensual, y en los últimos doce meses, reporta un incremento de 8.59 por ciento, cuando hace un año, sus crecimientos fueron de 0.07 por ciento a nivel mensual, y de 4.40 por ciento anualizado.
El aumento estuvo liderado por los bienes industrializados, con un crecimiento en precios del 2.20 por ciento, mientras que los servicios aumentaron un 0.48 por ciento.
En particular, la construcción vio incrementado sus precios en un 15.24 por ciento en términos anuales, y las actividades secundaria en, conjunto, en un 11.52 por ciento.
Con estos incrementos de precios en el Índice de precios al mayoreo, resulta plausible que la inflación en precios al consumidor, siga todavía con aumentos muy fuera del rango del objetivo del Banco de México, de 3 por ciento al año, ya que generalmente los incrementos en precios impactan primero a nivel mayoreo.
Más que duplicar la tasa objetivo de crecimiento en los precios, debe preocupar a las autoridades monetarias, y aún y cuando su naturaleza se identifique como coyuntural, o de corto plazo, el impacto en los rendimientos financieros debe ser atendido, ya que un rendimiento real negativo en los mercados financieros, no ayuda a fomentar el ahorro.
