Marco Pérez

Marco Pérez Valtier: El gasto social y la encuesta ingreso-gasto de los hogares 2020

Un objetivo gubernamental es el de mitigar las grandes carencias sociales de la población.

Si bien los economistas sabemos que la Inversión Física es un motor importante del crecimiento económico, y que genera un efecto multiplicador en el Producto Interno Bruto, cuyo crecimiento es uno de los principales objetivos de la Política Económica del Gobierno Federal, otro objetivo gubernamental, no menos importante, es el de mitigar las grandes carencias sociales de la población.

Es por eso, que usualmente se pone más énfasis en el gasto en inversión física, que en el destinado a mitigar las necesidades básicas de la población más necesitada, argumentando que primero hay que “crecer” para posteriormente “repartir”, ya que si se desalienta la generación de riqueza, podríamos quedarnos no solo sin el huevo, sino eventualmente, también sin la gallina.

Ambos puntos de vista son verdaderos, más sin embargo, no son mutuamente excluyentes, y lo conducente es encontrar un sano equilibrio en la asignación del gasto gubernamental, que sin dejar de invertir en proyectos con alto multiplicador en la economía nacional, también se atiendan y mitiguen las principales carencias de los más necesitados.

En esta ocasión, analizaré algunos resultados que reveló la última encuesta Ingreso-Gasto de los hogares para el año 2020, publicada hace unos meses, donde se pueden constatar los beneficios que han recibido los hogares con menos ingresos, provenientes de las transferencias y apoyos otorgados por el Gobierno Federal, que ayudaron a reducir la desigualdad en la distribución del Ingreso, medida a través del Índice de Gini, el cual se redujo de 0.426 en 2018, a 0.415 en 2020.

En efecto, revisando los principales componentes de los ingresos que perciben los hogares, el rubro más dinámico, con mayor crecimiento entre 2018 y 2020, fue el de “Transferencias”, el cual creció en un 12.6 por ciento, (después de haber decrecido un 1.6 por ciento entre 2016 y 2018) estando apuntalado por un importante aumento de 53.6 por ciento en el rubro de “Beneficios Provenientes de Programas Gubernamentales”, cuando este rubro acusó un decrecimiento de 17.7 por ciento entre 2016 y 2018.

Otro resultado que muestra una menor desigualdad en la distribución del ingreso en el País, son los ingresos por deciles de población, ya que el ingreso corriente de los tres deciles más pobres de la población, (que engloban al 30 por ciento de la población total del País), aumentaron sus ingresos nominales entre 2018 y 2020, en un 5.3, 1.2, y 0.4 por ciento respectivamente, mientras que el 70 por ciento restante de la población registró menores ingresos en 2020, que en 2018.

Finalmente, es importante señalar que si bien esta encuesta ingreso gasto de los hogares es una herramienta muy valiosa para medir las variables económicas que permiten posteriormente evaluar la efectividad de las Políticas Públicas, como lo hace el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL, encargado oficial de medir la “Pobreza” en nuestro País), existen áreas de oportunidad que deben ser aprovechadas para mejorar estas mediciones.

Por ejemplo, los resultados de esta encuesta arrojan que los Ingresos de las familias no llegan a los $2 Billones de pesos trimestrales (menos de $8 Billones al año) cuando sabemos que el PIB supera ampliamente los $20 Billones de pesos, y éste se puede medir a través del pago a los factores de la producción, por lo que la encuesta reporta una sub estimación de ingresos muy importante.

Particularmente, en materia de ingresos por remesas, sabemos que benefician principalmente a familias de escasos recursos, en estados con elevados índices de pobreza, y mientras el Banco de México reporta ingresos por remesas que año con año aumentan de manera consistente, a niveles record, mayores a los $20 mil millones de dólares, la encuesta del INEGI reporta menos de $3 mil millones de dólares.

Lo anterior podría sustentar la hipótesis de que, en alguna medida, el mayor número de pobres que reportó el CONEVAL para 2020, podría modificarse, si se contabilizaran todos los dólares que entran al País, y benefician a familias de menores ingresos.

En otra nota, abordaremos interesantes aspectos en materia de gasto, que arroja esta importante encuesta.

Marco Pérez

Marco Pérez

Economista especialista en finanzas públicas, Socio Director de Econometría Aplicada SC, Conferencista y Catedrático a nivel doctorado.

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