Desayunaba ayer martes leyendo algunas notas sobre la importancia de la vacuna para acelerar la recuperación de la economía, y parece que se piensa que la pauta de la recuperación económica estará dada por la velocidad con la que se consiga vacunar a la población, apostándole, al parecer, a la inmunidad de rebaño.
Se cree que con la mayoría de la población vacunada, se podrían eliminar las restricciones a las actividades económicas, y la población podría recuperar su movilidad y sus actividades sociales, lo que favorecería la recuperación de la producción de bienes y servicios, impulsando el crecimiento económico.
Sin embargo, revisando la información disponible en materia de nuevos contagios, ocasionados ahora por la nueva variante del virus, que ha generado esta tercera ola, los datos no son nada alentadores ni soportan el optimismo pro vacunas.
En efecto, ayer mismo, el doctor de la O declaraba que la evidencia es concluyente, ninguna vacuna protege totalmente, por lo que no hay ninguna garantía que el inoculado no se vaya a contagiar, y que tampoco saben si en caso de enfermarse, vayan a ser asintomáticos, tengan síntomas leves, ocupen hospitalización, o incluso puedan morir.
Obviamente, el peor escenario es el de los vacunados contagiados, pero asintomáticos, que se sienten perfectamente bien, no presentan síntoma alguno, y que salen a contagiar gente, vacunada y no, ahora incluso al amparo de que portan un certificado de vacunación que les abre la puerta a muchos establecimientos y actividades, reservadas solo para quienes se hayan vacunado.
Informaba también el doctor de la O que en N.L. hay 3,452 casos de pacientes contagiados que ya han sido vacunados, 1,959 con una dosis, y 1,493 ya con las dos dosis, y que absolutamente todas las vacunas están representadas, hasta la Johnson y Johnson que en México no se ha aplicado, pero que algunas personas la obtuvieron en E.U.A. y que incluso ya han ocurrido 62 decesos de pacientes vacunados, 26 de ellos con el esquema completo de vacunación.
¿Será porque estas “vacunas” en realidad NO son verdaderas VACUNAS?
Al parecer la mayoría de la gente ignora que estos experimentos científicos que nos han vendido como “vacunas” NO están APROBADAS por ninguna autoridad sanitaria en el mundo, y que consiguieron AUTORIZACIÓN de uso en humanos por EMERGENCIA, que en palabras de la FDA norteamericana, se hizo en base a consideraciones de que fueran un mal menor, aún sin conocer los efectos secundarios dañinos que pudieran ocasionar en la población.
Y que quede claro que en lo personal NO soy anti vacunas, ya que admito y reconozco el inmenso beneficio que han traído para la población, pero tampoco soy ingenuo ni manipulable, y procuro documentarme con el mayor rigor científico posible, y llegar a conclusiones defendibles en cualquier foro.
Esta tercera ola de contagios, ocasionada por una nueva cepa o variante del virus, que inexplicablemente se propagó a todo el mundo de manera casi inmediata, (cosa difícil de explicar razonablemente) a diferencia de las variantes Británica y Sudafricana, de poca dispersión, me genera al menos dos preocupaciones.
Una, que sean los mismos vacunados, a través de las “Spike Proteins” que generaron con las vacunas, los que están ocasionando y esparciendo el contagio, y otra, que el contagio de vacunados sea una consecuencia lógica de que estas “vacunas” no son efectivas contra esta nueva variante del virus, y mucho menos, contra las que podrían aparecer posteriormente.
Mi conclusión, entonces, es que la vacunación no representa un verdadero antídoto contra los contagios, y que quizás incluso haya ocasionado exceso de confianza en la población, reforzando el tercer rebrote, por lo que la recuperación económica no debe basarse en la inmunidad de rebaño, sino en la adopción de medidas preventivas y de sana distancia, manteniendo la actividad económica tan abierta como sea posible.
