Hiram Peón

Hiram Peón Lara: Si queremos tener éxito, todos tenemos que ayudar

Tendremos que ser humildes para aceptar que necesitamos ayuda.

Nadie alcanza el éxito sin ayuda.

Se dice fácil, sin embargo el problema principal radica en la dificultad que tenemos para pedir ayuda. Pedir, cuando es para uno mismo, nos obliga a vencer nuestro ego, vencer la soberbia, lo que creemos de nosotros mismos. Tenemos que reconocer que necesitamos ayuda y que con nuestros propios medios o con los recursos que tenemos, no podemos.

De esta idea nace también lo que se llama el principio de subsidiariedad, que desde el punto de vista jurídico se aplica en aquellas situaciones en las que se ofrecen dos alternativas de tal manera que solo se podrá hacer uso de una de ellas, cuando se renuncie a la otra.

Es más fácil de conocer este principio cuando hablamos de la diferencia entre solidaridad y subsidiariedad.

Uno puede ser solidario para ayudar en cualquier situación. Digamos una catástrofe natural como los incendios en Villa de Santiago. O la solidaridad mostrada por los mexicanos para apoyarnos cuando una parte del país sufrió la desgracia de un temblor mayor o un huracán.

Igual somos solidarios cuando auxiliamos a un vecino.

Pero solo aplicamos el principio de subsidiariedad cuando al querer ayudar a alguien primero nos damos cuenta que la persona ya hizo lo más que podía por sus propios medios y aun así necesita ayuda.

A eso me refiero cuando digo que tenemos que vencernos a nosotros mismos, pero no hablando del esfuerzo que se requiere para alcanzar una meta, sino en reconocer, en darnos cuenta, que aun haciendo el máximo esfuerzo necesitamos ayuda.

No es fácil pedir.

Pero en otro contexto es muy fácil pedir, por ejemplo cuando no se trata de uno mismo. Pedir para que se reparen las calles de la colonia, eso no tiene problema. Pedir para ayudar a una familia con uno de sus miembros con cáncer, eso tampoco es problema. Sobre todo ahora que el gobierno federal ha sido ineficiente en administrar los recursos del país y sigue sin entregar los medicamentos para los pacientes con cáncer.

De hecho Monterrey se ha distinguido por ser una ciudad, me refiero al área conurbada, que se organiza fácilmente para lograr, con el apoyo de muchos, proyectos grandes y humanitarios, en bien de la comunidad. Somos buenos cuando pedimos para otros.

Así, por ejemplo, vemos asilos de ancianos asistidos monetariamente por centenas de familias. Así se construyeron la mayoría de las iglesias de nuestra ciudad, con el apoyo desinteresado de las familias regiomontanas.

Pero cuando hablamos de que “nadie alcanza el éxito sin ayuda”, estamos hablando de otra cosa. Voy a ser muy cínico. ¿Concibe alguien el éxito de Carlos Slim sin la ayuda Carlos Salinas de Gortari? Desde luego el éxito no solo se mide por la cantidad de millones que una persona tenga.

Aunque la lista de los hombres más ricos del mundo que cada año publica la revista Forbes es algo así como Disneylandia para personas que gustan de señalar a los ricos como los culpables de la pobreza de los que menos ingresos tienen.

El éxito es muy difícil de atrapar, es casi tan difícil de definir como lo es la felicidad.

Si una persona logra volver realidad un sueño o una ilusión, se puede decir que tuvo éxito. Por ejemplo si una joven termina la escuela preparatoria y es aceptada en la facultad que eligió en la Universidad, digamos la UANL, desde luego que ella se sentirá una persona exitosa. Si en una pareja, ella logra su embarazo, podemos decir que alcanzaron el éxito y no solo eso, seguramente alcanzaron una cuota de felicidad muy alta.

Pero lo más importante es la capacidad de pedir ayuda; Confiar en la otra persona es un valor, que crece, cuando tenemos que pedir ayuda.

En política, de alguna manera, todos tendremos que ayudar al gobernador electo y a su equipo de trabajo, que por cierto, ya muestra músculo con la presencia de Hernán Villareal dirigiendo la transición. Esperemos que Samuel sepa ser humilde para darse cuenta que va a necesitar nuestra ayuda, la ayuda de todos los ciudadanos, si quiere ser exitoso en su gobierno

Mantengamos la esperanza. Hasta la próxima.

Hiram Peón

Hiram Peón

Politólogo de la Universidad Autónoma de Chihuahua con Maestría en Administración de Negocios del Tecnológico de Monterrey. Consultor de negocios y estrategias de comunicación.

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