Hiram Peón

Hiram Peón: El monstruo de mil cabezas

El miedo es, muchas veces, una construcción del ego. Aprenda a diferenciarlo.

Los perros, antes de echarse, dan tres o cuatro vueltas. Así, de la misma forma, podemos abordar el problema del miedo en nuestras vidas. Podemos dar tres o cuatro vueltas y finalmente aterrizaremos en algo que nos ayude a vencer o “torear” esa emoción prehistórica.

El miedo se instaló en el ser humano como una reacción, no controlada, que ayuda a sobrevivir. Cualquiera de los sentidos dispara el miedo. En la prehistoria el olor de un depredador alertaba a los cazadores y en la actualidad el olor a gas tiene el mismo efecto.

El miedo les sirve a las personas para saber cuándo retirarse o avanzar, el miedo es útil. Permite saber que estás haciendo algo y también te alerta ante la incertidumbre.

El miedo puede ser una reacción a algo real, como el sonido provocado por un choque de carros. El sonido es real y el peligro es real.

Sin embargo, también puede ser una reacción a algo irreal, algo inexistente. Algo que proviene de una idea falsa, sin fundamento, pero que para la persona es “muy real”; hasta la percepción contribuye a crear el engaño, a construir los elementos necesarios, para justificar el temor o la amenaza que dispara el temor.

Un ruido en la obscuridad puede disparar una emoción de miedo. Un dolor inexplicable puede despertar un nivel de ansiedad que multiplique y amplifique las sensaciones, hasta provocar una taquicardia o un ataque de pánico.

La incertidumbre es el mejor disparador del miedo y la gasolina que lo hace crecer, la mayoría de las veces, es la soberbia y el orgullo, aunque también la desconfianza y la baja autoestima juegan un papel importante. En el fondo no es más que la manifestación del gran engañador: El Ego.

Ante lo desconocido, ante la ignorancia, la mente se apoya en lo que sea para tratar de justificar nuestra conducta.

Primero actuamos, impulsados por el miedo, y buscamos la manera lógica de justificar nuestra conducta ante nosotros mismos. Luego construimos una historia para contarles a los demás.

Cuando digo actuamos no crea que se trata de algo trivial, se trata de algo mucho más serio como lo es el autocastigo, como lo es convertir nuestro miedo en una neumonía o en un ataque de asma o en una hipertensión. O sea el cuerpo se enferma y sufre las consecuencias del engaño del ego y la soberbia.

Estos problemas surgen cuando la historia que construimos para justificarnos, está llena de “ideas locas”, cuando la sustentamos en creencias que no coinciden con la realidad y entonces nos angustiamos y entramos en un estado de ansiedad que puede convertirse en cualquier cosa. El impacto puede ser interno, y me refiero a nuestra vida interior, y así, también puede afectarnos en el exterior, en nuestro entorno.

El miedo, en la actualidad, ofrece nuevas modalidades. Salir sin cubre-bocas provoca un nivel de temor y deberíamos hacerle caso. En el caso del Covid, las recomendaciones del Dr. De la O, siguen siendo importantes.

Los médicos han dedicado siglos de estudio, para definir y tratar de conocer esta emoción tan elusiva y muchas veces falsa.

¿Qué tenemos que hacer para vencer el miedo. Para “torear” a la bestia?

- Yo creo que lo primero es frenar el vuelo de la mente, frenar la imaginación y las emociones negativas que provocan.

- Concentrarnos en lo que está bajo nuestro control. Concentrarse en el aquí y el ahora. Qué tiene que hacer hoy, ahora mismo, descúbralo y hágalo.

- Dejar en manos de los expertos lo que no está bajo nuestro control.

- No juegue el papel de víctima, aunque sea muy reconfortante sentirse amado y atendido cuando está, emocionalmente, en el suelo. Sentirse “poca cosa” solo alimenta su baja autoestima.

- Cuando se trata de la salud, confiar en el diagnóstico de los expertos y rechazar el pronóstico. No crea en los pronósticos de nadie.

- Busque segundas y hasta terceras opiniones.

- Prepárese para el peor escenario y después disfrute su éxito, pues lo más probable es que su peor escenario nunca suceda.

Mantengamos la esperanza. Hasta la próxima.

El autor es experto en comunicación corporativa y situaciones de crisis. Cuenta con un MBA del ITESM

Contacto: Mail: hirampeon@gmail.com Twitter: @Hirampeon

Hiram Peón

Hiram Peón

Politólogo de la Universidad Autónoma de Chihuahua con Maestría en Administración de Negocios del Tecnológico de Monterrey. Consultor de negocios y estrategias de comunicación.

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