Hiram Peón

Hiram Peón: En este país de sordos y ciegos, quien quiere escuchar de la discriminación de género

Ser una regiomontana analfabeta es equivalente a ser ciega en un mundo de colores.

“No quiero platicar, quiero que me escuchen” Cuando expresamos esta frase lo más probable es que tengamos alguna tribulación, en la que no queremos que alguno de nuestros amigos, o conocidos, nos ayuden a corregir nuestra vida.

No queremos discutir, no queremos oír consejos, ni frases hechas, ni clichés.

No queremos tampoco la promesa de los políticos: “se va a estudiar el caso”, “para que se estudie y se considere el caso, Usted debe meter una solicitud ante la oficialía de partes, explicando qué propone, como ciudadano, para resolver el caso”

Tampoco sirve de nada enviarle una carta al Gobernador Saliente y mucho menos tratar algo con los diputados que dejarán la legislatura.

Si usted cree que si le envía al Gobernador Electo, Samuel García, una carta explicando el problema se va a hacer algo, la respuesta es no. No se va a hacer nada.

Por eso digo que hay ocasiones en que, como ciudadano, solo queremos que nos escuchen. Que sepan que no somos ignorantes de lo que pasa en la sociedad. Que se den cuenta que sabemos que no hacen nada y que además sabemos que no tienen ningún interés en hacer nada.

A veces siento y pienso que el ciudadano solo le queda actuar como en la frase bíblica: “la voz que clama en el desierto”.

Por eso, solo queremos que nos escuchen.

De acuerdo con los datos del Inegi en 2005, hace ya quince años, la población total de México era de 103′263,388. Ciento tres millones de personas.

De esos millones de personas 5 millones 747 mil 806 eran analfabetas. El 5.5 por ciento de la población era analfabeta.

Del total de analfabetas 2 millones 228 mil eran hombres y la diferencia eran mujeres, o sea 3 millones 520 mil mujeres eran analfabetas.

Tres millones y medio de mujeres no sabían leer ni escribir. Eran como ciegos y sordos en un mundo de colores y de sonidos. Las posibilidades de que esas mujeres pudieran educar un hijo se reducían enormemente.

Me voy a saltar quince años. En 2020 la población de México es de 127 millones 792 mil 286 personas y de ellos 4 millones 456 mil 431 mexicanos son analfabetas.

Para equiparar las cifras veamos las proporciones respecto al total de población.

En 2020 la proporción de analfabetas disminuyó de 5.5 por ciento, que teníamos en el 2005 a 3.5 por ciento en el 2020. El diferencial es 2 puntos porcentuales en 15 años.

Seguimos teniendo casi 4 millones y medio de analfabetas. La proporción sigue siendo parecida. Son más las mujeres analfabetas, 2 millones 677 mil 192, mientras que los hombres son 1 millón 779 mil 239.

Nos preocupamos por hacer leyes electorales para incrementar el número de mujeres en las legislaturas y en los ayuntamientos.

Incluso la empresa privada empuja sus políticas internas para incluir más mujeres como partes de sus consejos o de sus cuerpos directivos.

También luchamos por disminuir la desigualdad entre mujeres y hombres para hacer que los salarios sean equivalentes a los de los hombres, por trabajos iguales o preparación profesional similar.

Socialmente buscamos que los trabajos en la casa sean compartidos y borrar la afrenta de considerar al hombre como el proveedor que debe ser servido en el hogar.

Sin embargo todos estos esfuerzos que le menciono son únicamente un maquillaje para ocultar la verdad. No estamos haciendo nada. NO SON NADA.

Tenemos que reconocer que la educación es la única solución para sacar de la ignominia a dos millones y medio de mujeres analfabetas y un millón y medio de hombres.

Pero ¿Usted cree que podamos hacer algo?

Estamos discutiendo si la auditoría del estado, o la auditoría de la federación, alguna de esas instituciones se atreve a tener el valor de auditar a la UANL para aclarar quien se robó esos millones de pesos en facturas apócrifas.

¿A poco cree que no sabía el secretario de la UANL, o la contraloría de la universidad?

Estamos ocupados viendo quien se robó esos millones y mientras tanto la educación y con ello la esperanza para los millones de mexicanos analfabetas se iguala a cero.

Mantengamos la esperanza. Hasta la próxima.

El autor es experto en comunicación corporativa y situaciones de crisis. Cuenta con un MBA del ITESM

Contacto: Mail: hirampeon@gmail.com Twitter: @Hirampeon

Hiram Peón

Politólogo de la Universidad Autónoma de Chihuahua con Maestría en Administración de Negocios del Tecnológico de Monterrey. Consultor de negocios y estrategias de comunicación.

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